No por casualidad Santa Rita de Casia, cuya festividad se celebró ayer, es patrona de los funcionarios de la Administración Local pero también de las causas imposibles y de los casos difíciles y desesperados.
Los empleados del Ayuntamiento, que en ocasiones tienen que enfrentarse a situaciones complicadas en el desempeño de su trabajo, celebraron ayer su día. Antes, la tarde-noche del miércoles, la alcaldesa, Clara Luquero, presidió un acto de reconocimiento a los jubilados en el último año y a aquellos que cumplen sus bodas de plata al servicio del municipio, en un acto celebrado en la Sala Blanca del Ayuntamiento. Los primeros, nueve varones, recibieron una placa conmemorativa, y los segundos —8 hombres y 9 mujeres—, un obsequio.
