El obispo de Segovia, Angel Rubio Castro, reiteró ayer en San Ildefonso su “pesar” por el robo sacrílego de La Fuencisla, y aseguró que desde la diócesis “estamos en estudio e investigación de todo lo que ha pasado para buscar causas y remedios”.
El prelado segoviano aseguró tras la misa mozárabe celebrada en la colegiata del Real Sitio que el suceso “ha sido una grave ofensa a la virgen y una profanación de su imagen, así como un daño muy notable al patrimonio histórico y religioso de Segovia”.
Asimismo, señaló que este ataque ha supuesto “una injuria intolerable para los segovianos que tanto la aman” y expresó su confianzaa en que la corona “pueda volver a la virgen y que ella nos ayude a perdonar, sabiendo que somos más quienes la amamos que quienes la han ultrajado”.
