La mayoría popular rechazó las enmiendas a la totalidad de los grupos Socialista y Mixto al proyecto de ley y se mostró convencida, según argumentó argumentó su portavoz, Carlos Fernández Carriedo, de que el «sacrificio» que se pide a los ciudadanos, y a los empleados públicos en particular, será en beneficio de la calidad de los servicios públicos.
El socialista José Francisco Martín reprochó al presidente de la Junta el incumplimiento de sus propios compomisos. «No vamos a subir los impuestos; no vamos a crear impuestos nuevos; en ningún caso vamos a aplicar el céntimo sanitario», le recordó Martín a Herrera. Por ello, habló de «engaño y fraude» sobre la prioridad de crear empleo, que para él se convierte en «destrucción» de puestos de trabajo así como un «ataque directo» a los servicios públicos.
Frente a las medidas de la Junta, expuso la alternativa de su partido que pasa por que «pague más quien más tiene», máxima que atribuyó al presidente de la Junta, al tiempo que enumeró, para recaudar más, la modificación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones para gravar a grandes herencias y grandes patrimonios, la congelación de todas las tasas públicas y la equiparación del IRPF autonómico al nacional para personas con ingresos de 120.000 y 175.000 euros.
El portavoz del Grupo Mixto, José María González, justificó la enmienda a la totalidad entendiendo que las medidas son contrarias a los derechos sociales y laborales y supondrán la reducción de 14.000 puestos de trabajo públicos.