Quizá por que la noche forma parte de la magia de San Juan, las más de mil personas que se dieron cita en la plaza de San Nicolás para disfrutar de la Gran Noche del Teatro apenas sintieron el frío relente de la madrugada a lo largo de las tres actuaciones programadas este año, con el humor y la música como grandes protagonistas.
El mimo Joseph Collard abrió el fuego con su espectáculo “Zic-zag”, en el que ofreció una clase magistral de cómo tiene que ser el trabajo de un mimo, en el que su interacción con el público arrancó las primeras sonrisas con una magnífica técnica gestual.
Posteriormente, la compañía Lolita Corina puso en escena la obra “Las Gallegas”, una hilarante reflexión sobre la muerte en la que Lola González y Coral Ros dan vida a dos mujeres que parecen negarse a emprender el último y definitivo viaje pese a que todos los indicios indican que han pasado a mejor vida.
La fusión del humor gestual de Yllana con los espectáculos rítmicos y tecnológicos del percusionista y performer multimedia Bulbul trajeron a Segovia su espectáculo “Sensormen”, en el que cuatro pseudo-operarios tarados, especializados en el mundo del ritmo, que se sirven de diversos gadgets con sensores para ejecutar sorprendentes –a veces absurdos- experimentos/canciones.
