Inmerso en plena fase de acoplamiento que no está resultando nada sencilla, el Caja Segovia termina hoy su ciclo de cinco partidos ante fuerte rivales recibiendo en el pabellón Pedro Delgado al Autos Lobelle en busca de una victoria que se le resiste al conjunto segoviano desde hace ya tres jornadas de Liga, aunque teniendo en cuenta que en esas jornadas los rivales eran ElPozo, Inter Movistar y Triman, se puede considerar casi hasta positivo haber sumado dos empates en las canchas de Murcia y Navarra.
Ahora llega Lobelle, y mentar ese nombre en el Caja es sinónimo de recordar afrentas (tanto deportivas como de las otras) nada agradables para el conjunto segoviano. Sin embargo, tanto desde la directiva como por parte del cuerpo técnico del equipo el mensaje es de absoluta tranquilidad, y de olvidar pasados incidentes. Al fin y al cabo, hay temporada nueva, como también hay nuevas caras en los protagonistas del partido por parte de ambos conjuntos.
Ahora bien, como quiera que en el cuerpo técnico se mantienen ambos entrenadores, las respectivas filosofías tanto de Jesús Velasco como de Tomás de Dios continúan vigentes. Lo que viene a decir que el Caja tratará de desarmar la defensa del Lobelle a base de tener mucha posesión del balón, y que el conjunto gallego basará su juego en la fuerte presión defensiva, que en no pocas ocasiones rayará la agresividad, y en las rápidas combinaciones buscando la velocidad y el desequilibrio de Chaguinha o Aicardo.
Salvo Murga, que continúa recuperándose de su esguince de rodilla, el resto de jugadores del Caja Segovia estarán a disposición de Jesús Velasco, que tendrá que hacer un descarte de la lista de convocados, y todo hace indicar que, salvo sorpresa de última hora, el jugador descartado será Angellot, que con apenas una semana de entrenamientos no ha conseguido aún adaptarse al ritmo de la competición española.
Velasco valoró el estilo de juego del Lobelle como “muy agresivo en la presión sin el balón, y de mucha calidad cuanto manejan la posesión”, por lo que calificó al rival como “uno de los más fuertes de la competición”. Las ausencias en el conjunto gallego de jugadores tan cualificados como Alemao, Pola o Rafael “han restado imaginación” al juego del rival del Caja Segovia, “pero nosotros también hemos perdido a jugadores de mucho nivel este verano, por lo que nuestro potencial tampoco es el mismo”, reconoció Velasco, que basó sus opciones de victoria en “mantener la posesión, jugar con mucho criterio, y no permitir que el contrario nos lleve a una lucha física en la que tenemos las de perder”.
Del tema de la lucha física se tendrán que encargar los árbitros canarios Díaz Rodríguez y García Hernández, que el año pasado dirigían partidos en la División de Plata. Si los colegiados sólo pitan de cintura para abajo, es decir, si no se fijan en los agarrones, en los empujones y en los codos volando por el aire, el Caja tendrá casi imposible ganar el partido. Porque, con la excusa de que el fútbol sala es un deporte de contacto, lo del “pegar y llorar” se ha puesto demasiado de moda.
