El jefe del Ejecutivo en funciones, Mariano Rajoy, afirmó ayer que quiere gobernar pero sugirió que podría no ir ahora mismo a la investidura si no tiene la “certeza total” de que va a salir elegido presidente del Gobierno en ese debate. En ese caso, afirmó que tendría que hacer una “reflexión” con los grupos para dar “una salida” a la situación, recalcando que unas terceras elecciones serían un “disparate”. Así se ha pronunciado en una rueda de prensa en el Congreso tras reunirse durante una hora y cuarto con el líder del PSOE, Pedro Sánchez, al que entregó personalmente un documento con sus propuestas y objetivos para la legislatura. “Es una propuesta moderada y abierta al diálogo y a los pactos como lo será el Gobierno que debiera nacer”, apostilló.
