Los grandes diarios españoles confían en que su capacidad para rentabilizar el prestigio de su marca, a través de nuevas plataformas online, les permitirá sobreponerse a un porvenir en el que las cifras, en términos de venta de ejemplares e ingresos publicitarios, son amenazadoras.
La crisis que sufren los rotativos es doble porque, por un lado, están las dificultades económicas, pero, por otro, la transformación de su modelo de negocio, según reconocen los directivos de grandes editoras españoles, como Pablo San José, director general comercial del Grupo Zeta. «Para el medio prensa, valoramos una caída media anual de ingresos del 6,6 por ciento. Pasaremos del 5,9 de previsión de caída en 2012 y, sucesivamente, la misma tónica en 2013, 2014, y 2015» , asegura San José.
«El contexto de bajadas generalizadas tanto en los ingresos publicitarios como en la difusión en el caso de la prensa hacen que los medios tengamos que adaptarnos a un nuevo y complejísimo entorno y unas nuevas necesidades de los lectores», señala por su parte José Luis Puigdengolas, Director General Comercial de Vocento.
Rosalía LLoret, responsable de Desarrollo Digital de Prisa Noticias, añade que «la crisis más grave es la crisis de modelo, ya que por más larga que se nos haga la económica, la segunda es estructural. Cada vez más lectores acuden al mundo digital y allí se acabó el oligopolio de la información por parte de los periodistas, nos encontramos con una multiplicidad de jugadores».
En cuanto a la crisis económica, las nubes negras que acechan a la prensa diaria llevan años en el horizonte, pero 2011 ha sido mucho peor de lo esperado.
El último Libro Blanco de la Prensa Diaria, publicado en 2010 por la Asociación de Editores de Diarios Españoles (AEDE), contrasta con las previsiones actuales de inversión publicitaria de Infoadex o Zenntih Media, las de referencia para todos los analistas.
En las primeras palabras de la presentación de este libro, titulada La prensa ante la necesaria recuperación, el presidente de AEDE, Antonio Fernández Galiano, afirma que «es posible que 2009 fuese el peor año en la historia de los diarios españoles». Pero después de un ligero alivio en 2010, las previsiones del sector apuntan a un nuevo descenso.
