Desde muy pequeña, a María del Pilar Martín San Félix la encantaban los libros. Quizá por ello se dio prisa en aprender a leer, en lo que fue un caso de extraordinaria precocidad. Cuando comenzó la E.G.B. ya sabía leer perfectamente, y por ello recibió en su colegio un diploma que todavía conserva. Ella fue creciendo, y mantuvo su afición por la lectura. “Yo creo —confiesa— que todos los días de mi vida he leído algo”. Por sus manos han pasado todo tipo de obras pero, a raíz del nacimiento de sus hijos —Olga, Julia, Marcos y Pedro— se interesó especialmente por los cuentos. Quería saber contar cuentos, para divertir a sus retoños, enseñarles cosas o, simplemente, conseguir que se durmieran por la noche. Y así, poco a poco, casi sin darse cuenta, ella empezó a querer escribir sus propios relatos.
Como no contaba con profesor, decidió inscribirse en un curso de escritura online. Y allí fue ejercitándose. Hasta que “salió un cuento”. “Le debía tener ya escrito en la cabeza”, bromea. Una noche, sin decir quién era el autor, se lo contó a sus hijos. Y, para sorpresa suya, uno la dijo:
—Mamá, me ha gustado ese cuento. Quiero sacarlo de la Biblioteca.
Ella se quedó de piedra. Acababa de pasar la prueba más difícil. Su cuento encandilaba a los niños. Así que pensó que debía dar un paso más y lanzarse a su publicación.
El resto de la historia es ya similar a otras muchas. Ella buscó una editorial para publicar su creación. Babidi-Bú se ofreció a hacerlo, e incluso proporcionó a Martín una ilustradora, Viuleta.
Finalmente, ‘Toni tiene insomnio’ salió a luz el pasado mes de septiembre. La presentación oficial fue en la biblioteca pública de Trescasas, el pueblo donde vive Martín. Y ahora está dando a conocer su cuento.
