Fuentepelayo es este fin de semana referente del sector agroalimentario. 38 expositores de toda la geografía española muestran y venden los mejores productos alimentarios, que van desde los embutidos de Castilla y León, hasta las anchoas de Cantabria, pasando por el aceite de oliva de Granada, y la empanada gallega, entre otros. Para Antonio Gómez, de Granada, ésta es su primera feria de Fuentepelayo, y valora la organización y el emplazamiento. Vende un aceite de oliva “de gran calidad”, realizado artesanalmente desde hace cien años, de la variante de aceituna picual. En otro stand, Miguel Ángel Corbo, muestra sus embutidos de la Puebla de Sanabria, entre los que destaca la lengua de vaca curada y cocida, el embutido de buey, y el chorizo de venado y jabalí. Mario Sánchez es ya un veterano de las ferias, con sus ricas garrapiñadas de Béjar. Pero, sin duda, uno de los protagonistas de esta feria es el capón “Lorito”, de Cascajares, que será subastado en el Salón Real del Hotel Ritz, y el dinero que se recaude se destinará al proyecto Promentor de la Fundación Prodis.
La variedad de productos es una de las características de esta muestra, y el visitante puede elegir entre todos los alimentos, que tienen una denominador común: la calidad. Así, se pueden adquirir también licores, miel, garbanzos, pasteles, quesos, galletas, vino, bacalao, y productos típicos de Galicia, entre los que destaca el pulpo.
El alcalde de Fuentepelayo, Daniel López Torrego, acompañado del diputado provincial de Promoción Económica, Rafael Casado, y del presidente de la Cámara de Comercio de Segovia, Carlos Tejedor, inauguró ayer por la mañana la sexta edición de la Feria de Alimentación, que atrae a miles de visitantes a esta localidad segoviana, convertida en el municipio ferial de la provincia.
Los expositores quieren venir a Fuentepelayo, porque, según comentan, es una feria que funciona, y se vende bien. Este año se ha retrasado unos días, debido a su coincidencia con la Feria de San Andrés de Turégano, y al largo puente festivo pasado, pero la mayoría de los vendedores apuestan por esta feria, y ya piensan en repetir el año que viene.
Los participantes proceden de provincias dispares, puesto que uno de los objetivos del Ayuntamiento es exponer gran variedad de productos óptimos, garantizando de este modo la calidad de la muestra.
Acercarse este fin de semana a Fuentepelayo es una oportunidad para degustar y comprar productos típicos y artesanales de toda España.