Con fuerza y una extraordinaria participación la Función navera envolvió a vecinos y visitantes en un ambiente de alegría y diversión, que en la tarde/noche del sábado llegó a concentrar un ambiente multitudinario en las diferentes actuaciones musicales que coparon las calles principales hasta la madrugada.
Jolgorio que dio paso al primer encierro nocturno que acaparó la atención de miles de asistentes. Discurrió sin incidentes a pesar de que la manada, de seis toros, corrió disgregada y un toro rezagado hizo sólo parte del recorrido. El resto de los encierros diurnos, domingo y martes, tuvieron un resultado sin incidentes que lamentar, salvo algunos sustos. El conjunto de los toros de las ganaderías de Las Monjas (Sevilla), Mariano San Jiménez y Eugenio Frías, ambas de Albacete, corrieron hermanados posibilitando con ello que los corredores disfrutaran y se lucieran en sus carreras.
La ronda taurina culminaba con las respectivas probadillas y con el Concurso de Recortes de Novillos al estilo Goyesco, que contó con la participación de doce recortadores de Segovia, Ávila, Valladolid, Palencia y de Portugal. Concurso al que llegaron finalistas el segoviano Jorge Gómez, el palentino Raúl Arrial “Zepi”, el arevalense José Medina y el medinense Jhonatan Castaño. Este último se alzó con el primer premio, y el segundo fue para el segoviano de Bercial, en una final donde el novillo dio poco juego y rompió la buena dinámica de sus predecesores que entraron bien al recorte favoreciendo el espectáculo de los recortadores.
Un año más los naveros cumplieron con la tradición de acompañar y danzar ante el Santísimo Cristo de la Expiración, patrón de la función navera, en la procesión que se le dedica en su honor. Procesión que en esta ocasión contó con algo especial al sonar el cántico dedicado al santo, a las gentes de Nava y al propio pueblo. Una jota compuesta por el navero Amancio González García, que cantada por sus hijos sonó como sorpresa al principio de la procesión.
Durante cerca de seis horas y bajo las continuas jotas interpretadas por la Banda de Música de Nava y el grupo de dulzaineros y redoblantes de Cuéllar y Nava, fueron cientos de jotas las que los naveros danzaron hasta el momento de entrar en la ermita, del mismo nombre, que le acoge durante el resto del año. Antes de entrar se cumple con la costumbre de subastar sus andas. Un momento donde se agradece al Santo la concesión de la petición formulada o llevar a cabo la promesa de pujar por un anda para meter la imagen en la ermita. Subasta que en estas Fiestas de 2015 alcanzó la cantidad total de 550 euros, algo menor que la del año pasado.