El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se mostró ayer abierto a estudiar una modificación de la ley española para permitir que los ciudadanos rumanos asentados en nuestro país puedan mantener su nacionalidad de origen cuando accedan a la española.
Recién llegado de Bruselas, donde la negociación sobre el tercer rescate de Grecia se prolongó durante 17 horas, el presidente del Ejecutivo recibió en el Palacio de la Moncloa al presidente de Rumanía, Klaus Werner Iohannis, que se encuentra de visita oficialmente en el país por vez primera y quien agradeció a Rajoy los esfuerzos hechos por recibirle, a pesar del cansancio acumulado.
En rueda de prensa conjunta al término de su entrevista, Iohannis confirmó haber planteado al presidente popular la aspiración de los ciudadanos rumanos asentados en España a poder tener la doble nacionalidad, sobre lo cual Iohannis afirmó haber encontrado en Rajoy “apertura” a estudiar este asunto. “Soy optimista respecto de que en una perspectiva razonable se puedan encontrar soluciones para este problema”, añadió el jefe de Estado.
Mariano Rajoy confirmó que en su Gobierno están “abiertos a considerarlo”, si bien incidió en que en la Unión Europea todos sus ciudadanos están integrados bajo la ciudadanía comunitaria. En España residen legalmente en torno a un millón de ciudadanos rumanos plenamente integrados y que han contribuido al desarrollo tanto de España como de su país de origen, en palabras del propio presidente español.
El jefe del Ejecutivo calificó de “excelente” la relación bilateral entre España y Rumanía y destacó el dinamismo experimentado por los intercambios comerciales en las últimas fechas. En 2014, esos intercambios alcanzaron la cifra récord de 2.714 millones de euros, un 15 por ciento más que el año anterior.
Rumanía es hoy uno de los principales perceptores de los fondos de cohesión europeos, y hay empresas españolas participando en obras de infraestructuras en el país. FCC se adjudicó varios proyectos en el país, como es el caso de la ampliación de una línea del metro de Bucarest. Otras compañías como Repsol, CAF o Corsan también tienen inversiones en ese país del este europeo.
Iohannis animó a las compañías españolas a seguir invirtiendo en su país, y se dirigió de manera particular a las empresas de los sectores de las energías, la industria y la agricultura.
En su entrevista, Rajoy y Iohannis también intercambiaron puntos de vistas sobre distintos asuntos de la actualidad internacional, como la lucha contra el terrorismo yihadista, las crisis en Libia y el este de Ucrania y la situación de Grecia en el euro.
A pesar de que se le preguntó por la imputación del primer ministro rumano, Victor Ponta, en una investigación penal por falsificación, evasión de impuestos y blanqueo de dinero, Iohannis rehusó hablar de este tema porque en ese momento, dijo, debía centrarse en la relación con España.
La prensa rumana le cuestionó a Rajoy sobre qué pasaría en España si un fiscal acusa a un miembro del Gobierno de la comisión de algún delito, pero el jefe del Ejecutivo también prefirió rehusar de dar una respuesta concreta escudándose en que no se había dado el caso en su Gobierno.
