El Consejo de Administración de Caja Segovia aprobó ayer las solicitudes de prejubilación presentadas por su director general, Manuel Escribano, y su secretario general, Antonio Tapias, los dos directivos a los que el presidente de la entidad, Atilano Soto Rábanos, atribuye “la labor más importante” en el complejo proceso de adhesión al Sistema Institucional de Protección (SIP) liderado por Caja Madrid, en el que participan otras seis cajas de ahorros. Las prejubilaciones se producirán, previsiblemente, en un plazo de dos o tres meses.
Tanto Escribano como Tapias llevaban más de 25 años ligados a Caja Segovia. El primero, economista, ingresó en la entidad en 1985, ejerciendo como director general en funciones desde 1993 y siendo nombrado director general en 1995. Por su parte, Tapias entró a trabajar en Caja Segovia en 1975, ocupando a partir de 1983 el cargo de jefe de secretaría general y, posteriormente, diferentes responsabilidades en los órganos de gobierno, entre ellas, la de vocal delegado del Colegio Universitario “Domingo de Soto”.
La labor de ambos directivos fue ayer elogiada por Soto Rábanos, quien dijo de ellos que “son ejemplos extraordinarios de servicio a Caja Segovia”, agregando además que “comprende” la decisión de los dos, tomada después de haber culminado la incorporación de la entidad al SIP.
Soto Rábanos subrayó que las dos solicitudes de prejubilación “están dentro de la normativa de Caja Segovia” y “cumplen con la más estricta legalidad”. Además, agradeció a Escribano y Tapias el haber formado “un excelente equipo que puede consolidar el trabajo que ellos comenzaron”, sin peligro de que Caja Segovia vea deteriorado el grado de excelencia al que, a su entender, “siempre debe aspirar”.
En una nota de prensa remitida a los medios se señala que estas dos prejubilaciones “se producirán en el contexto del SIP en el que participa Caja Segovia”. Soto Rábanos reconoció ayer a esta Redacción que, tras la incorporación de Caja Segovia al SIP, su consejo de dirección, formado en la actualidad por ocho personas, ha quedado “sobredimensionado” por lo que en los próximos meses se reducirá, hasta quedar en tres o cuatro miembros.
Cambios.- El presidente de Caja Segovia, Atilano Soto Rábanos, recordó ayer que en los próximos meses “se producirá una gran renovación en todos los órganos de gobierno de la entidad”. Tal hecho no repercutirá, según reiteró Soto, en la gestión de Caja Segovia, “que seguirá estando en muy buenas manos”.
Como consecuencia de que las competencias del consejo de dirección de Caja Segovia decrecerán, al tiempo que se fortalecen las del ‘núcleo’ del SIP, el número de miembros del primer órgano se verá reducido en los próximos meses, hasta situarse en 3 ó 4 miembros, la mitad de los actuales.
Por otra parte, en aplicación de la Ley de Cajas de Castilla y León, la mayoría de los miembros del actual Consejo de Administración deberán abandonar sus actuales responsabilidades en la entidad, ya que incurren en alguna incompatibilidad para continuar ejerciendo tal cargo. Así, la mencionada Ley señala que no podrán ser miembros de los órganos de gobierno quienes desempeñen un cargo político electo (siete de los actuales consejeros incurren en tal incompatibilidad). Además, se verán afectados por la Ley varios consejeros por superar la edad permitida, haber rebasado el tiempo máximo de permanencia en el cargo o haber solicitado las empresas de las que son dirigentes créditos a Caja Segovia.
Entre los que deberán abandonar el cargo está el propio Atilano Soto, presidente de Caja Segovia desde 1997. Su edad y el haber superado el tiempo máximo establecido en el puesto obligan a ello.
Pero los cambios que se avecinan no solo afectarán a los directivos. El ‘Acuerdo Laboral’ alcanzado con la representación del personal de todas las entidades participantes en el SIP permitirá prejubilarse a los empleados de Caja Segovia cuando alcancen la edad de 55 años y tengan una antigüedad mínima de diez años.
La plantilla de todas las entidades financieras del SIP se verá reducida en unos 3.800 trabajadores. En el caso de Caja Segovia, la cifra será de unos 80 trabajadores. Los empleados que se prejubilen de forma voluntaria recibirán el 95% de la retribución neta. En su momento, los sindicatos manifestaron su satisfacción por tal acuerdo.
