El presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, reivindicó ayer que España es hoy más fuerte que cuando comenzó la crisis y pidió no cambiar el rumbo fijado por su Gobierno y que ha permitido salir de la peor crisis sufrida en décadas. Rajoy aprovechó la presentación del Informe de Fortalezas de la Marca España en Casa de América para hacer un discurso en clave positiva y dirigido a insuflar ánimos a la sociedad española, a la que instó a “reconocer” los logros y avances conseguidos en estos años de Gobierno del PP, porque no hacerlo sería restar mérito a los españoles que tantos sacrificios han hecho.
Reconociendo que “queda mucho por hacer” y que el paro, “pese a haber mejorado”, sigue constituyendo un “grave reto”, puso en valor que la mayoría de los parámetros que miden la fortaleza de España han mejorado entre 2011 y 2015 y subrayó que esos datos reflejan “la realidad de España”. “Pero que tengamos que seguir luchando no significa que no debamos reconocer los logros conseguidos por todos los españoles en los últimos años, que están ahí y son indiscutibles. Y no reconocerlo implicaría quitarle el mérito a toda una sociedad que ha hecho posible una recuperación en progresión ascendente”, argumentó el jefe del Ejecutivo.
Según Rajoy, los datos que muestra el informe demuestran que los españoles no se rinden ante la adversidad. España, con “sus esfuerzos y sus ilusiones” ha salido de la crisis “liderando la creación de empleo de la UE”, ha batido su récord de exportaciones en 2015, mejorado su imagen en el exterior, ha recuperado la confianza de los inversores y recibe cada vez más turistas, defendió. “Por encima de las diferencias, las críticas legítimas y las asignaturas pendientes, España es una historia de éxito”, subrayó Rajoy, que se mostró convencido de que los mayores logros están por venir si los españoles mantienen y dan “un nuevo impulso al rumbo” que les ha sacado de la peor crisis.
En opinión del presidente, lo único que puede detener a los españoles, como la historia ha demostrado, es su “falta de confianza” en lo que pueden hacer si se ponen a ello. “Nos juzgamos mucho más duramente y nos valoramos peor de lo que lo hacen los ciudadanos de otros países”, advirtió Rajoy.
Por otro lado, insistió en que está convencido de que se puede formar un Gobierno “a la mayor celeridad” y para los próximos cuatro años siguiendo la “aritmética” de otros países europeos donde gobiernan coaliciones. “Algunos ya sabemos lo que vamos a hacer”, afirmó sobre las elecciones del 26-J, a lo que añadió en alusión al resto de fuerzas, “los demás, Dios, y si a ellos se les ocurre, proveerán”.
Rajoy, que inauguró por la tarde la nueva sede del Consejo General de Procuradores de España, pidió que no se deshagan las políticas impulsadas durante estos últimos cuatro años en los que, en materia de justicia, y con la ayuda de los procuradores, se ha impulsado “la mayor batería reformista que se recuerda en cuatro décadas”. Para ello, reclamó que el próximo Gobierno sea “sensato, razonable, para cuatro años y capaz de delimitar los objetivos”. “Por prejuicios o razones inconfesables, no se puede dejar a los españoles en situación de interinidad”, continuó comprometiéndose a hacer “lo que diga la gente” para permitir que gobierne el partido más votado, “esto es para cuatro años”, insistió.
Asimismo, Rajoy subrayó las medidas impulsadas por sus dos ministros de Justicia y destacó entre ellas el que que se haya “cerrado espacios a la impunidad de la corrupción”. También se refirió a la “ampliación de la justicia gratuita”, la “revisión” de la ley de tasas tras las “críticas” recibidas o el impulso a la justicia digital. “Hemos hecho de la seguridad jurídica un valor añadido de la Marca España”, se felicitó el presidente del Gobierno en funciones, quien también señaló que este país compite ahora entre las grandes potencias al ser de los que más crece en medio de la desaceleración de la economía mundial.
