Sotosalbos regresó ayer al medievo con motivo de la celebración de la II Feria del Arcipreste, una cita que sirve para recordar la figura de Juan Ruiz, Arcipreste de Hita y su Libro de Buen Amor, organizada por el Ayuntamiento del municipio y la Asociación cultural, deportiva y de personas mayores El Acebo, con ayuda de la Diputación Provincial. La Plaza Mayor, dominada por la iglesia románica de San Miguel, acogió una quincena de puestos de artesanos con productos naturales y de alimentación como pan, bollería, miel, o cerveza artesana, así como ropa y complementos, mientras un grupo de animación sorprendía a vecinos y visitantes. La Feria también contó con varios puestos solidarios, como el de la Asociación Española Contra el Cáncer y uno de ayuda para Nepal. Las casas de arquitectura tradicional segoviana del centro de Sotosalbos en la que predomina la piedra, la madera y la teja árabe, se confundían con los puestos, ambientados en el medievo. Una vuelta al pasado de la villa a la que contribuyó la vestimenta de decenas de vecinos del municipio, ataviados con trajes medievales, algunos confeccionados para la ocasión a lo largo del último año.
En el atrio de la iglesia, considerada como una de las joyas románicas de la provincia, la ilustradora gráfica Carolina Alcalá impartió un taller de caligrafía medieval, pensado especialmente para los niños, que se llevaron un pergamino con su nombre escrito en tipografía antigua.
Ya por la tarde, entre las piezas de la exposición, ‘El Desván del Arcipreste’, integrada por piezas antiguas y elementos decorativos de forja y madera, el catedrático de Literatura y profesor del IES La Albuera Jesús Pastor impartió una conferencia sobre la figura de Arcipreste de Hita y su relación con Sotosalbos.
Vecinos y visitantes aprovechaban para hacer sus últimas compras mientras el calor aminoraba y el sol descendía al lado oeste de la característica torre de la iglesia de San Miguel. Al mismo tiempo los músicos Jaime G. Crespí y su banda y los componentes de Movin On Blues Band preparaban los conciertos con los que se clausuró la II Feria del Arcipreste.
Esta actividad sirve como preludio a las fiestas de verano, que se celebrarán desde el lunes hasta el próximo domingo y en las que el Consistorio y la Asociación trabajan codo con codo. “Despedimos la segunda edición con buen sabor de boca”, explicó el alcalde, Feliciano Isabel Gimeno.