Después de conseguir el ansiado Balón de Oro y agradecer el premio bañado en lágrimas, el madridista Cristiano Ronaldo afronta en este 2014 otro gran reto en su carrera deportiva. Y ese objetivo no es otro que alzar la ansiada ‘décima’ Champions con el Real Madrid, algo que, según comentó en una entrevista, genera presión e ilusión a partes iguales.
«Genera alguna presión, pero también genera ilusión. Creo que el equipo tiene posibilidades de ganar la Liga de Campeones todos los años, una competición extremadamente importante y que todos los equipos que juegan buscan obtener. Vamos a ver si tenemos un poco de suerte y podemos conseguir la Décima este año, que es lo que todos queremos», explicó.
Asimismo, el delantero se mostró muy orgulloso por haber logrado el máximo premio que puede recibir un futbolista a nivel mundial. «Representa mucho trabajo y mucha dedicación, un esfuerzo de muchas horas. Recibir mi segundo Balón de Oro de manos de dos leyendas como Pelé y Michel Platini es un privilegio. Ahora espero repetir el año próximo y ganar el tercero», subrayó.
Cristiano comentó que su mejor momento en el 2013 fue lograr la clasificación para el Mundial de Brasil tras ganar en la repesca ante la Suecia de Ibrahimovic. «Sabemos que será una competición extremadamente difícil. Nuestra prioridad es pasar la fase de grupos. Después se verá qué sucede, pero no vamos a renunciar a nada», manifestó.
Por otro lado, reiteró que está muy feliz en el conjunto de Chamartín, aunque tampoco se olvida del Manchester United, club que le lanzó al estrellato. «En Inglaterra gané varios títulos importantes así como mi primer Balón de Oro. Y ahora estoy en el Real Madrid que es el club más grande del mundo en la actualidad, con el cual estoy muy identificado. Son dos de los clubes más importantes», opinó sobre las exigencias de jugar en Inglaterra y en España.
Por último, destacó que el reciente fallecimiento de su compatriota Eusebio es algo que le ha apenado mucho. «Murió una persona que era importante para Portugal, una verdadera bandera nacional. Obviamente, eso ha dejado a los portugueses y al mundo entero con mucha tristeza. Pero hay que entender que esto también forma parte de la vida. Todos vamos a partir algún día y por eso hay que mirar y encarar las cosas de forma positiva», concluyó.
