Pese a que la situación económica actual obliga a los ciudadanos a variar de costumbres, casi nueve de cada 10 familias españolas (85%) no saben exactamente lo que gastan cada mes frente al 15% que sí lo conocen realmente, según se desprende del informe de Esade sobre Cómo afecta la crisis al consumo de los españoles.
El estudio analiza cómo los hogares nacionales abordan la situación tras cinco años de crisis y revela que tan solo el 9% realiza una gestión presupuestaria, mínima, «pero eficaz y eficiente», planteándose en qué gastos actuarán, revisando los resultados y tomando medias correctoras.
Por su parte, el 11% ha diseñado y mejorado su sistema de presupuesto para analizar periódicamente el resultado económico, mientras que el 86% describe como una prioridad el poder controlar mejorar su gestión económica.
«Ahorrar es lo mismo que adelgazar, las personas sienten que deberían bajar peso, pero pruebas y te cansas de intentarlo porque lo perciben como una renuncia al placer de comer. Y el ahorro es parecido porque lo están intentando y no disfrutas ni con lo que compras», explica el profesor de Marketing Gerard Costa.
La crisis está afectando al consumo de los ciudadanos, ya que el 92% declaró en las entrevistas haber modificado sus gastos en estos cinco años, pues son «conscientes» de que están haciendo un esfuerzo en reducirlos.
Del análisis se desprende también que el número de hogares que gestiona un sistema de planificación económica es muy bajo, en gran parte por una nula formación en economía doméstica, lo que desemboca en un descontrol en su propia gestión, según Costa.
«La mayoría de los españoles tiene la contabilidad en la cabeza. Sin embargo, no saben ahorrar y, además, tenemos la peor formación posible», recalca. Las familias nacionales están ajustando sus presupuestos ante la complicada situación económica actual y son conscientes de que es posible gastar menos aunque no en todo, por lo que en los últimos años las partidas que más se están reduciendo son las destinadas a ocio, turismo, ropa y calzado.
De esta forma, los españoles están recortando en ocio, viajes y en el sector textil donde se está comprando el mismo número de prendas, pero piezas más baratas, subrayó el profesor Costa, que reiteró que «es más fácil recortar en estas partidas».
Por eso, a la ciudadanía le cuesta mucho más reducir en gastos puntuales como en suministros (telefonía, luz o agua) donde están cambiando los hábitos para intentar ahorrar. «Las familias se ponen muy nerviosas cuando llegan las facturas de suministros, ya que ven cómo esas partidas se llevan gran parte de los ingresos y crea frustración», asegura.
Respecto al perfil de quién es el que controla el presupuesto en el hogar, el 52% valora que es o sería un trabajo del hombre, mientras que el 48% creen que debería ser la mujer.
Asimismo, el profesor señala que el «consumidor se ha convencido de que está malgastando», para luego destacar que la «austeridad» se ha convertido en un valor importante. Actualmente, cuando se va a los restaurantes se pide la comida para llevársela al igual que la botella de vino: «¡Ahora lo hacemos con orgullo!».
