El presidente de la Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León (Cecale), Jesús Terciado, considera que la reforma laboral aprobada por el Gobierno permitirá generar empleo «con una mínima capacidad de crecimiento» de la economía. «Si crecemos un 0,7 o un uno por ciento, con la nueva normativa seremos capaces de crear empleo, cuando antes sabíamos que creciendo menos del dos o el 2,3 por ciento éramos incapaces», dijo en ‘Los Desayunos de Ical’.
En este encuentro con periodistas del Grupo Promecal, previo a la polémica generada por la irrupción del presidente de la patronal salmantina en la sede regional para exigir las cuentas, Terciado abogó por que la sociedad «interiorice» la reforma y defendió que «propicia la negociación» y «cambia el modelo de gestión de una crisis, evitando el despido como primera medida, que era lo que hasta ahora teníamos». «La nueva reforma causaliza el despido, o hay una causa clara y contundente o no se puede realizar», sostuvo, para recalcar que el nuevo marco laboral establece también elementos que facilitan la contratación.
Jesús Terciado también se refirió a la nueva negociación colectiva y mantuvo que es compatible que una empresa pueda hacer su convenio y presentar un descuelgue y medidas de flexibilidad interna, por motivos específicos, con la negociación sectorial que van a seguir ejerciendo desde la organización empresarial, ante las dificultades de las pequeñas empresas para acometer acuerdos, ante la falta de un interlocutor sindical. «El escudo en esa negociación para el empresario siempre ha sido la negociación patronal, que se está abordando, no está habiendo significativos descuelgues entre comillas de esa situación». Aseveró que están negociando convenios, pero «hay dificultades evidentes por la situación económica y porque hay plataformas sindicales que no respetan los cuerdos que firmamos en enero, para una moderación salarial en 2012 y 2013 con un máximo del 0,5 por ciento».
El presidente de Cecale aseguró que es un «convencido» de que las cuentas públicas deben funcionar con el menor endeudamiento y déficit posible, y ante un posible cambio de rumbo en las políticas Europeas ante la nueva etapa política en Francia, rechazó cualquier vuelta a «darle a la máquina de hacer dinero». No obstante, aceptó que aumentar los plazos para alcanzar los objetivos de déficit «sería razonable, porque España necesita oxígeno». «Estamos ahogados, porque los plazos son excesivamente breves para la cuantía ‘exorbitada’ de dinero que debemos ahorrar. Bajar al tres por ciento desde el 8,2 por ciento en dos años parece misión imposible. Relajar esa cifra con un acuerdo global sería muy oportuno», dijo.
El responsable de la patronal de Castilla y León y de Cepyme asumió que las perspectivas económicas son de «escaso crecimiento y dificultad de financiación de la economía pública y privada». En este contexto, pidió «paciencia» y transmitió que el Gobierno central «está acertando en las medidas, está ejecutando reformas absolutamente necesarias», que si están en funcionamiento en verano, «a finales de 2012 o principios de 2013 podríamos empezar a ver la luz al final del túnel». «El Gobierno está acertando con sus medidas porque tienen un hilo conductor con un horizonte positivo», dijo. Sin embargo, mostró su preocupación porque esa recuperación no dependerá sólo de factores internos, sino también de las crisis internacionales y de la confianza de los mercados.
Terciado precisó que la mejor medida que ha adoptado el Gobierno es el mecanismo de pago de proveedores. Reconoció que no apoyan las actuaciones gubernamentales en su totalidad y rechazó la política de ingresos presupuestarios. «Atendiendo al déficit que tenemos, sabemos que aunque no nos gusta igual tenemos que aceptar que coyunturalmente tengamos que entrar en esa situación», apostilló.
Al respecto, constató que se debe sostener el sistema público y evitar que entre en quiebra, aunque reclamó al Gobierno que la nueva presión tributaria sea «lo más coyuntural posible» y que «ajuste los gastos lo máximo posible». «El sistema es insostenible en este momento», aseguró.
Jesús Terciado criticó duramente la amnistía fiscal que se ha puesto sobre la mesa, «cuando no se ha propuesto todavía una medida dura contra los defraudares y la economías sumergida, que en estos momentos es importantísima». Asimismo, transmitió que desde la patronal son contrarios a las subida del IVA, ya que «el consumo está tan débil que un nuevo palo al consumidor a través de un impuestos no sería positivo».
En lugar de tocar el IVA, explicó que el Gobierno podría incidir en los Impuestos Especiales fundamentalmente. Asimismo, pidió una «relajación» de las cuotas a la Seguridad Social, ya que en España están cinco puntos por encima de otros países europeos. «No estamos insistiendo en ello en un momento en el que están muy comprometidos los ingresos a la Seguridad Social», agregó.
