El alcalde de El Espinar, David Rubio (PSOE), salió ayer en defensa del proyecto de un nuevo polígono industrial, cercano a “Los Llanos”, argumentando que tal actuación permitirá reducir el paro en la localidad. “Me sorprende que alguien de izquierdas —señaló, en referencia a Izquierda Unida, que se había alineado contra el proyecto—, en un momento en el que el paro presenta porcentajes altos, no intente corregirlo”. De acuerdo con la opinión del regidor, el proyecto contribuiría a generar trabajo. “Tenemos cerca de 600 personas en el paro, muchos de ellos procedentes de la construcción, y ese sector no volverá a demandar mucha mano de obra en los próximos años”, advirtió Rubio, para el que el proyecto permitiría también que los jóvenes cualificados no se vean en la necesidad de emigrar para encontrar un trabajo acorde a su currículum.
Después de que IU, por medio de su portavoz municipal, Eugenio López, criticara el proyecto que llamó “macropolígono” , Rubio salió ayer a la palestra para revelar datos del mismo. Según sus explicaciones, el Ayuntamiento no ha hecho sino “reactivar” un “viejo convenio” alcanzando con la Junta por el que la administración regional acometería “una actuación industrial” en el municipio. La elección del espacio no ha resultado sencilla. “Ha habido que dar muchas vueltas”, reconoció Rubio.
Finalmente, se optó por un terreno, de cerca de un millón de metros cuadrados de superficie, situado en las inmediaciones de El Espinar (“entre el actual polígono y el casco histórico”, explicó Rubio, añadiendo que el espacio industrial se extendería en dirección a la A-6). En cualquier caso, de ese millón de metros cuadrados, únicamente se urbanizará la cuarta parte.
Preguntado por las supuestas críticas de los propietarios del terreno al proyecto, Rubio declaró que “están en su derecho de intentar conseguir el máximo rendimiento a sus fincas”, pero que deben entender que la sociedad pública que se encargará de acometer esta empresa “no podrá pagar más del precio que el mercado fije”, ya que en caso contrario podría convertir en inviable la iniciativa.
A la hora de defender la ubicación elegida para el futuro polígono, Rubio insiste en señalar que el paraje “ya está humanizado”, puesto que cuenta con “varias edificaciones”. Además, señala que por esa zona pasarán las tuberías que desde el actual polígono se dirigirán a la futura depuradora. “Es una forma de aprovechar las infraestructuras que van a construirse”, agregó. “Es cierto que esa zona cuenta con una protección medioambiental, pero eso no quiere decir que esté prohibido construir”, insiste el regidor, para el que “con la misma calificación está parte del casco urbano”.
“En esta zona, la Junta está dispuesta a invertir unos 25 millones de euros”, reveló Rubio, que insistía en que “hay que felicitarse porque dos administraciones de distinto signo político nos hayamos puesto de acuerdo en una actuación que corregirá el grave paro que existe en el municipio”. Si los pronósticos se cumplen, este mismo año debería llegarse a un acuerdo con los propietarios de los terrenos. Luego, se estima que hará falta cerca de año y medio para la realización de las actuaciones necesarias para que el polígono arranque.
Rubio también quiere aclarar las características del futuro “polígono”, que a su entender no es tal, sino más bien “un parque empresarial y tecnológico”. En ese sentido, al abrir la puerta a nuevos sectores económicos, desde el Ayuntamiento se estima que permitirá diversificar la actividad productiva en el municipio.
“Nos gustaría acoger empresas respetuosas con el entorno; vivimos en una crisis estructural y eso requiere un cambio del sistema productivo que exigirá a las empresas ser compatibles con la conservación de la naturaleza”, concluye Rubio.
Los afectados crean una plataforma.- Un grupo de afectados por el proyecto se reunió el pasado lunes en el Centro Cultural de El Espinar para crear una plataforma contraria a la iniciativa. Los presentes emitieron ayer una nota de prensa en la que señalaban que El Espinar “no necesita un macro polígono industrial de un millón de metros cuadrados, el cual, de construirse, cambiaría de forma muy negativa la fisonomía del municipio y alteraría irreversiblemente su actual trayectoria socioeconómica, basada en gran medida en la ganadería extensiva y el turismo”. Además, declararon que “actualmente existe una importante cantidad de suelo industrial sin desarrollar en diversas localizaciones del municipio, el cual podría absorber de una forma mucho más racional las hipotéticas necesidades que pudieran surgir”.