La solidaridad sigue siendo una marca de los ciudadanos de Castilla y León. Al menos en lo que a donar sangre se refiere. La Comunidad se situó como la segunda con más donaciones durante 2014, cuando llegó a las 104.510, un 2% más, con un índice por cada 1.000 habitantes de 41,89, sólo por detrás de Extremadura, que se sitúa en las 42,86, según los datos del ‘Informe 2014 sobre la donación de sangre en España’, de la Federación Española de Donantes de Sangre y la división de Farmacia de 3M.
Frente al incremento del 2% de donaciones en Castilla y León, que pasaron de 102.460 a 104.510, en España disminuyó un 6,68% en los últimos cinco años, además de perder un 9,24% de donantes activos en 2014 y contar con 43.778 nuevos donantes menos que en 2013.
Las causas de este descenso son la intensidad del ritmo de vida, que lleva a realizar donaciones más esporádicas, y el complejo contexto socioecónomico actual que determina un nuevo nivel de prioridades. También está relacionada la falta de información y el miedo a las agujas, que, como aseguró el presidente de la Federación, Martín Mancediño, “el 12% de la población tiene miedos fóbicos a la visión de la sangre y a las agujas”.
Según dicho documento, la media nacional es de 40 extracciones por cada 1.000 habitantes. Cinco regiones superan este dato: Extremadura, Castilla y León, País Vasco, Galicia y Cantabria, que forman parte del llamado ‘el club de los 40’, aquellas con más de 40 donaciones por cada 1.000 habitantes, “la cifra ideal», afirma Mancediño.
Por otro lado, Canarias, Andalucía, La Rioja, Cataluña, Aragón, Castilla-La Mancha y Murcia están por debajo de las 35 por cada 1.000 habitantes. Martín Mancediño afirma que “no todas necesitan la misma cantidad de sangre, ya que depende de sus características asistenciales y los servicios de mayor complejidad terapéutica o clínica”.
Perfil
En las que más aumentó el número de donaciones respecto a 2013 son Madrid, Asturias, Castilla y León, Baleares, Castilla-La Mancha y Cantabria. “Nos hacen falta más campañas”, reconoció Mancediño.
El perfil del donante español es el de un hombre de entre 31 y 45 años, edad en la que las personas se encuentran en “plenitud física y de salud”. En este sentido, el representante de las asociaciones planteó la posibilidad de que se aumente la edad legal para poder donar. “No tiene sentido hoy por hoy, dada la calidad de vida, la longevidad demostrada, etc. que se deje de donar a los 65 años”, destacó.
En cuanto al sexo, se recogió una ligera diferencia entre el número hombres y mujeres. Un 55% de los donantes son hombres, frente al 45% de mujeres; una diferencia que tiene su origen en que, entre las mujeres entre 31 y 45 años, la edad con un mayor porcentaje de donantes, “hay muchos embarazos”. que les imposibilitan donar sangre”, explicó el presidente de dicha asociación.
Durante la presentación del informe intervino el hombre con mayor número de donaciones en España, con 319 extracciones, y presidente de la Hermandad de Donantes de Sangre de Burgos, Francisco del Amo Zarco.
