Las fiestas en honor a la Virgen del Carrascal, de la villa de Pedraza, han vivido esta mañana su momento más intenso, esperado y popular: el único encierro con el que cuentan estos festejos. El acto ha transcurrido sin apenas incidentes, si bien es cierto que dos toros se han quedado rezagados en la salida y ello ha provocado un retraso de quince minutos la hora de inicio.
Cuando el reloj marcaba las 10,15 horas, las más de 3.000 personas de muy diversos puntos de la provincia y de España han soportado estoicamente el sofocante calor que está dando los últimos coletazos veraniegos. El alcalde de la villa, Pedro Martín Alonso, se ha mostrado muy satisfecho con el transcurso del encierro. «Ha sido muy rápido y sobretodo, muy limpio. Celebro que no hayamos tenido que lamentar heridos ni ningún daño relevate», ha afirmado.
Al finalizar el encierro, los peñistas, vecinos y visitantes han podido disfrutar de una suelta de vaquillas en el coso de madera que se ha instalado, como cada año, en plena plaza del pueblo. Una charanga que ha recorrido todas las calles de Pedraza ha seguido poniendo notas de diversión en este día tan especial para todos los habitantes de la villa.