El presidente de la CEOE, Juan Rosell, propuso ayer que el despido improcedente para los nuevos contratos indefinidos se rebaje a 20 días (de los que 8 los abonaría el Fogasa) y el procedente «a 12 días o nada».
Esta es una de las principales propuestas que la organización presentó de cara a las elecciones del próximo 20 de noviembre.
En la actualidad, la indemnización por despido improcedente es de 45 días para los indefinidos ordinarios con un tope de 24 mensualidades y de 33 para los fijos a través de un contrato de fomento del empleo estable con un tope de un año de salario.
Ahora, lo que pide la cúpula empresarial es que se cree un nuevo contrato indefinido -los otros dos seguirían en vigor- con una indemnización de 20 días y un máximo de un año de sueldo.
Esta reivindicación, como recordó Rosell, no es nueva, pero sí el que pidan que el Fogasa abone ocho días de los 20 totales.
En paralelo, lo que también demandan a todos los partidos es que aprueben que la indemnización del despido procedente por causas económicas se reduzca de 20 a 12 días «o nada».
Para esta rebaja no cuentan con que el Fondo de Garantía Salarial abone parte de ella, porque «se le está acabando el dinero», precisó Juan Rosell.
Junto a la creación de ese nuevo contrato indefinido se solicita una simplificación de las 43 modalidades actuales de contratación.
Así quedarían la nueva modalidad de indefinido, el temporal, el fijo discontinuo, el de obra y servicio, el de a tiempo parcial y el de formación, aunque el responsable de la CEOE no cree que se produzca una recuperación del empleo hasta el primer trimestre de 2012.
Otra de las medidas que la patronal quiere que los partidos lleven en sus programas electorales es la fijación de un copago (que el usuario pague parte del coste) en materia de sanidad, de justicia y de educación.
La CEOE también aspira a que se regule el derecho a la huelga, porque, como destacó Rosell, no se puede parar un país porque un determinado grupo organice un paro cuyos daños sean mayores que los derechos que se defienden.
«Es de sentido común» que se plantee su regulación y que se haga de la mejor manera, ha indicado el patrón de patronos.
Asimismo, precisó que las plantean «con toda la buena intención del mundo», porque lo que quieren los empresarios es contratar, para lo que se necesita flexibilidad a la hora de entrar al mercado de trabajo y un coste del despido que no suponga su desaparición.
La unidad de mercado, la reducción del déficit público y la reforma de la administración, el pasar los festivos a lunes para evitar puentes largos a mitad de semana y restablecer el crédito a las empresas y las familias completan las propuestas de los patronos.
