Las calles del barrio de San Lorenzo albergaron desde el sábado sus ya tradicionales encierros, tanto nocturnos como diurnos, que vienen celebrándose desde hace más de 30 años.
El primer encierro nocturno de las fiestas del barrio que tuvo lugar el sábado transcurrió de manera limpia y con una gran participación.Lo único destacable fue un herido volteado por el toro nada más salir, que se golpeó en la cabeza con el suelo. El resultado fueron varios puntos de sutura y el consiguiente traslado al Hospital General.
En el primer y único encierro diurno que tuvo lugar ayer a las nueve de la mañana, los novillos de Conde de Mayalde volvieron a protagonizar un rápido y limpio encierro, pese a que el ganado se disgregó en la segunda mitad del trayecto con bueyes por delante de los erales.
Los servicios médicos instalados junto a la plaza, tampoco tuvieron que atender heridos de consideración, salvo a un corredor con un puntazo en la axila de siete centímetros, que fue atendido enseguida y sin mayor relevancia. Los vecinos y peñistas pudieron disfrutar, a continuación, de un almuerzo de huevos fritos en la plaza del barrio organizado por la peña ‘La Berza’. Y durante el transcurso de la mañana, tanto niños como mayores participaron en las actividades organizadas a partir de las once: cuenta cuentos para los primeros y un campeonato de juegos autóctonos en La Alamedilla para los más mayores. Además a las ocho y media el grupo de paloteo de la Lastrilla homenajeó a Mariano Contreras.
El segundo encierro nocturno que tuvo lugar también ayer por las calles del barrio, volvió a transcurrir con limpieza y sin problemas de importancia.