Con valentía y las ideas claras, el presidente del Gobierno y líder del PP, Mariano Rajoy, defendió las reformas puestas en marcha por su Ejecutivo y consideró que «la mayor irresponsabilidad» en la que podrían caer sería «no gobernar, no decidir y no situarse en la realidad», por lo que garantizó que seguirán realizando reformas y tomando decisiones con «prudencia», que serán explicadas siempre a la ciudadanía.
Durante su intervención en un mitin de campaña de las autonómicas celebrado en Almería ante unas 4.000 personas, el político conservador indicó que «no son tiempos fáciles» para muchos españoles, si bien se mostró convencido de que se va a salir de esta situación, «aunque nos va a costar» y tiene que ser una tarea a realizar «entre todos».
«Los gobiernos no lo pueden todo, pueden y deben hacer cosas», subrayó el presidente, que recordó que su formación pidió la confianza a la ciudadanía antes de las pasadas elecciones generales, dejando claro que no tenían «una varita mágica y que esto iba a llevar un tiempo».
«También les dijimos que había que hacer reformas y estamos en ello», matizó. En esta línea, argumentó que hay cosas que hay que hacer, aunque a su Gabinete le gustaría «hacer otras y resolver los problemas en media hora, pero antes hay que hacer ciertos cambios estructurales». Así, se mostró convencido de que España necesita «un paso adelante, modernizarse y adaptarse al siglo XXI» y de que no se pueden aplicar recetas del siglo XIX.
Cuestión de sentido común
En su opinión, no existe en estos momentos «un problema de ideologías, sino de sentido común. Hay que adaptarse a la realidad en que vivimos, porque si no, nos quedaremos fuera», destacó el gallego, antes de especificar que no está dispuesto a que España y Andalucía «se queden atrás y fuera del progreso y del mundo en que vivimos». Tras estas palabras, hizo un repaso por las reformas aprobadas por su Gobierno e insistió en que harán más para abordar los problemas reales. Así, consideró «un paso de gigante» haber destinado 35.000 millones a pagar a los proveedores de las administraciones públicas con cuentas pendientes, así como la puesta en marcha de una ley de techo de gasto para que las regiones no se gasten más de lo que inviertan.
«El año pasado las administraciones gastaron 90.000 millones más de lo que acopiaron en sus arcas y ese dinero no cae del cielo, hay que ir a pedirlo fuera y puede que no te lo den como ya ha pasado», manifestó el mandatario popular, quien también quiso poner en valor la reforma del sector financiero para que fluya el crédito y los cambios en el marco laboral para que «no vuelva a pasar lo que en los últimos años».
En cuanto a las próximas elecciones andaluzas, Mariano Rajoy defendió el derecho a la alternancia política tras 30 años de mando socialista en la zona, única comunidad autónoma en la que no se ha producido, al tiempo que se mostró convencido de que su candidato de la Presidencia a la Junta de Andalucía, Javier Arenas, tiene el equipo necesario para hacer «300 gobiernos».
