La Junta Directiva y el Comité Ejecutivo de la Federación Empresarial Segoviana (FES) han acordado por unanimidad conceder la distinción de FES al ‘Compromiso con el Asociacionismo Empresarial de Segovia’ al empresario Silverio Gilarranz de Pablos, ex presidente de la Agrupación Segoviana de Empresas de la Madera (ASEM).
El galardonado recibirá la distinción durante el acto de entrega de los Premios Empresariales FES que se celebrará el viernes día 10 de junio en el Parador de Segovia.
El objetivo de este galardón es premiar a aquellos empresarios que se hayan distinguido por su trabajo en asociaciones, agrupaciones y gremios profesionales integrados en FES. A la vez se pretende agradecer públicamente la dedicación personal y profesional de tiempo y esfuerzo a esta labor.
Silverio Gilarranz estuvo presente en esas primeras reuniones y asambleas de las que nació FES, y entró en ASEM desde el mismo momento de su creación, donde permanece al frente de la empresa Camfesa.
Este industrial ha desempeñado diversas responsabilidades directivas en la agrupación patronal, siendo su presidente desde diciembre de 1986, cuando tomó el relevo de Juan García Escorial, hasta marzo de 1999, dando paso al actual presidente, Luis Comyn.
Además, Silverio Gilarranz fue el representante de Castilla y León en la Confederación Española de Empresarios de la Madera (Confemadera), vicepresidente y miembro del Comité Ejecutivo de FES y Plenario y miembro del Comité Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Segovia.
Gilarranz es un firme defensor del asociacionismo empresarial, y resume esta larga etapa en puestos de representación «con un balance muy positivo».
«Me dio la oportunidad de conocer a mucha gente, de estar cerca de los problemas del sector. Aunque también hay momentos ingratos… Por mi responsabilidad, me tocó negociar muchos convenios, y en alguna visita a empresas tuve algún encontronazo con algún representante de los sindicatos. Pero cada uno tiene su papel y yo cumplía el mío», recuerda.
De su paso por la Federación Empresarial Segoviana (FES) recuerda un momento especialmente difícil en el que algunas agrupaciones «cedieron hasta el 90 por ciento de su presupuesto» para que la Federación se mantuviera. «Fue entonces una buena decisión, porque estoy convencido, como creo que cada vez lo están más empresarios, de que el individualismo no cabe, que lo más conveniente para todos es la unidad».
En cuanto a su sector, el ex presidente de ASEM reconoce que la crisis de la construcción arrastró a las actividades integradas en la agrupación, «con una caída muy profunda de la demanda y de la actividad», pero confía en que poco a poco el pulso se recupere y el sector tenga en la provincia el peso que merece.
Respecto a la distinción que le concede ahora la FES, Silveri Gilarranz muestra su agradecimiento por lo que supone de respaldo a una labor que no está exenta de sacrificios, aunque insiste en subrayar la parte más positiva.
