El Cuadro Lírico Julián Gayarre repasa los últimos detalles de una nueva puesta en escena del género de zarzuela que llevarán a escena en las tablas del Teatro Juan Bravo de la capital, el siguiente viernes 13, sábado 14 y domingo 15 de junio. En esta ocasión, el grupo aborda la obra Katiuska, de Pablo Sorozábal, que trasladará a los espectadores al fin de la Revolución Bolchevique en Rusia.
La adaptación del grupo segoviano ha supuesto un gran reto para los miembros de la formación, según explica el presidente del Cuadro Lírico, Ricardo Mínguez. “A pesar de la trayectoria de tantos años —la formación del grupo se remonta a 1954— aún sigue habiendo nervios en las semanas previas a nuestras actuaciones”, explica el presidente. Y es que el Cuadro Lírico Julián Gayarre “está formado por personas no profesionales de las artes escénicas aunque le ponemos mucho empeño y año tras año nos llevamos una alegría al ver el resultado.
Tanto es así que en los tres días, el grupo pondrá a escena esta zarzuela “emotiva y muy simpática” en cuatro ocasiones. El viernes y domingo a las ocho de la tarde, y el sábado ofrecerán sesión doble, a las siete de la tarde y las diez de la noche.
Sin embargo, aún queda perfilar los últimos retoques de la puesta en escena de la zarzuela con el libreto de Emilio González del Castillo, y Manuel Martí Alonso, bajo la dirección musical de Francisco Cabanillas Perdomingo y la dirección artística de Francisco Soto Corredera.
Así, durante este fin de semana, el grupo de actores y cantantes, llevará a cabo un ensayo general, con los miembros del Cuadro Lírico, los músicos y el grupo de baile de la Asociación Rodina, que forma parte del proyecto.
“Es la primera vez que trabajamos codo con codo con esta asociación —apunta Mínguez— pero teniendo en cuenta que la historia se desarrolla en la Rusia de principio del siglo XX, pensamos que el ballet de Rodina era el más indicado”. De esta forma, los últimos meses supusieron un reto para ambas formaciones, en la que la constante de trabajo “ha sido la ilusión de saber que a la gente en Segovia le gusta la zarzuela y nosotros hacemos posible que se siga representando”.
Por eso, el Cuadro Lírico se encarga incluso del vestuario y atrezzo, que harán real la trama de Katiuska, que propone una historia de amor que surge en una posada en la frontera de Rumanía, entre una princesa rusa, Katiuska Ivanowa y el comisario del Soviet Pedro Stakof, que se debate entre su amor por una descendiente del Zar y su deber como bolchevique.
Carlos Carvhalo se hace cargo de los decorados, mientras que el cartel es obra del pintor afincado en Segovia José Luis López Saura.
