La espadaña de la antigua iglesia de San Francisco ha cambiado considerablemente su aspecto en los últimos días. Muchos ya echan de menos los tres nidos que la culminaban, pero por seguridad, la Concejalía de Patrimonio ha decidido retirarlos. El peso de las construcciones suponía un riesgo que había que evitar, y no solo por la próxima instalación de la pista de hielo. Una gran grúa y operarios trabajaron durante una jornada completa para cambiar una imagen típica cuellarana, la de la Plaza de La Soledad.
