El doctor José Manuel Vicente Lozano, vallisoletano de 53 años, es desde ayer el nuevo gerente del Hospital General de Segovia y asume, además, la Gerencia de Atención Primaria en la provincia. El consejero Antonio María Sáez anunció que próximamente también se unificarán los equipos de gestión de ambas gerencias, hasta ahora dirigidas por Juan Carlos Risueño (Hospital) y José María Pinilla (Atención Primaria).
Sáez hizo estas declaraciones en el Hospital General de Segovia, donde asistió a la toma de posesión de Vicente, en compañía, entre otros, del gerente regional de Salud, Jesús Fuentes; del delegado territorial de la Junta en la provincia, Javier López-Escobar, y el gerente del Área de Salud de Segovia, Carlos Sanz.
Para el consejero, la unificación de equipos de gestión en este momento es necesaria “por una razón de economía de escala, de mejor eficiencia y de reducción, en la medida de lo posible, de las estructuras administrativas”.
Por su parte, el nuevo gerente, señaló que el objetivo prioritario de su gestión en Segovia será desarrollar la idea de la continuidad asistencial; es decir, “hacer desaparecer el ‘gap’ —hueco o desconexión— que hay entre la atención primaria y la especializada y conseguir que todo sea un continuo asistencial, con el protagonismo de los profesionales”.
“Continuidad, participación y rigor”, esa es la idea que traigo, añadió Vicente, quien informó de que en los primeros días se dedicará a “ver, hablar con la gente, conocer el lugar en el que se desarrolla la actividad sanitaria y, poco a poco, ir colocando las piezas en su sitio”.
Precisamente, Sáez había explicado que la principal ventaja del proceso de integración sanitaria es evitar barreras y ofrecer situaciones de continuidad a los pacientes, crónicos cada vez en mayor medida y con varias patologías. En definitiva, sostuvo que el objetivo es que el paciente reciba la mejor atención posible en su domicilio, en el centro de salud o en el hospital cuando así lo requiera, “con una mayor eficiencia y como vía para garantizar poco a poco la sostenibilidad del sistema”.
Se parte de una situación en la que, por razones a veces administrativas y en el pasado de especialización, se distinguen dos niveles asistenciales, mantuvo, y el sistema sanitario tiene que hacer frente a pacientes, por ejemplo, diabéticos con insuficiencia cardiaca, o mayores con problemas de artrosis y enfermedad pulmonar crónica. “No podemos parcelar la atención por especialidades vinculadas a los órganos. Todo lo que podamos hacer de manera eficiente fuera del hospital debemos hacerlo así, y el propio hospital es también ejemplo de cosas que se hacen sin ingreso hospitalario: cirugía ambulatoria, consultas de alta resolución, hospitalización de día durante unas horas… Todo eso tenemos que ponerlo en relación con la atención primaria”, dijo.
Al final del proceso, los propios profesionales definirán rutas asistenciales que rompan el esquema primaria-hospital y se centren en los problemas de los pacientes, afirmó el consejero, quien también es partidario de dar mayor autonomía a responsables de los servicios, en detrimento del control total y supervisión del gerente.
