La Consejería de Medio Ambiente y Energía desarrolla en la actualidad 200 actuaciones que persiguen incrementar y digitalizar puntos limpios fijos y móviles, para lo que cuenta con una inversión de 27,3 millones. Se trata de uno de los ejes del programa para la mejora de la recogida y gestión de la materia orgánica, cofinanciado por la Unión Europea a través del programa Next Generation, con una inversión global de 60,2 millones.
Este proyecto se estructura en cuatro líneas de actuación, como son la construcción de 24 nuevos puntos limpios fijos; la mejora y adaptación de 42 instalaciones existentes; la digitalización de 46 puntos limpios (22 ya operativos y 24 de nueva construcción); y la adquisición de 83 puntos limpios móviles.
En el último caso, hay que distinguir entre las 71 unidades tipo isla que se transportan en 37 camiones eléctricos (que llevan aparejada la instalación de 74 puntos de recarga); siete contenedores metálicos con sistema gancho y cinco unidades tipo camión eléctrico carrozado, tres de las cuáles se entregaron este martes al Ayuntamiento de Valladolid, en un acto al que asistieron la consejera del ramo, María González Corral, y el alcalde, Jesús Julio Carnero.
Los nuevos equipamientos están preparados para la recogida diferenciada de residuos, incluidos los domésticos peligrosos, textiles, aparatos eléctricos y electrónicos, aceites usados, pilas, baterías y pequeños enseres, ampliando la capacidad de separación selectiva y posibilitando su posterior tratamiento.
“Con esta iniciativa facilitamos a los ciudadanos el acceso a una correcta gestión de sus residuos con el objetivo de que cada producto se deposite en el lugar adecuado y deje de ser un problema para convertirse en un recurso, reducimos el impacto ambiental y avanzamos en los objetivos de reciclaje que nos hemos marcado”, dijo González Corral.
Tecnología
Los nuevos vehículos son camiones rígidos de 7,5 toneladas de masa máxima autorizada, completamente eléctricos y equipados con una caja carrozada que incorpora diferentes compartimentos para la recogida selectiva.
Además, los vehículos incorporan un sistema digital de gestión mediante pantalla táctil que permite identificar a los usuarios, realizar el pesaje certificado de los materiales depositados y registrar información sobre cada aportación, como la fecha, la hora, el tipo de residuo y su peso.
La actuación se completa con la instalación de tres puntos de recarga específicos para estos vehículos eléctricos. Cada estación dispone de una potencia de carga de hasta 22 kilovatios (kW), conexión trifásica y conector Tipo 2, lo que garantiza una operativa eficiente y sostenible del servicio.
Gestión de residuos
La Comunidad dispone actualmente de una red integrada por 12 centros de tratamiento de residuos municipales, diez vertederos de rechazo, 48 plantas de transferencia, 122 instalaciones fijas de recogida y 19 puntos limpios móviles, que se verá reforzada con las actuaciones incluidas en este programa.
Entre los objetivos de este plan se encuentran la reducción en 2030 del 15 por ciento de la generación de residuos respecto a los niveles de 2010; el incremento de la preparación para la reutilización y reciclado hasta el 60 por ciento en 2030 y el 65 por ciento en 2035; así como la reducción del depósito en vertedero hasta el 10 por ciento en 2035.
Según los últimos datos disponibles, correspondientes a 2024, Castilla y León registró la generación de un millón de toneladas de residuos municipales, lo que supone una ratio de 446 kilogramos por habitante y año, que la sitúa por debajo de la media nacional (465 kilogramos) y de la Unión Europea (511 kilogramos).
La recogida selectiva representa actualmente el 21,6 por ciento del total de residuos municipales, mientras que el porcentaje de preparación para la reutilización y reciclado se sitúa en el 37,1 por ciento.
