La Junta de Castilla y León incorporará, antes de que acabe el año, el segundo helicóptero de rescate de Protección Civil, que se ubicará en la provincia de León, y a lo largo de 2027, los nueve vehículos APOLO de apoyo logístico y de emergencias que se ubicarán en cada provincia de la Comunidad, y que completarán la nómina de once vehículos de este tipo con los que contará la Administración autonómica.
Así lo anunció este martes la vicepresidenta segunda de la Junta, Isabel Blanco, que en su nueva responsabilidad al frente de Protección Civil de la Comunidad, visitó la Unidad de Apoyo Logístico de Emergencias (UALE) de la Administración autonómica, donde ya se encuentra incorporado el segundo Puesto de Mando Avanzado (PMA) con el que cuenta la red.
Un PMA “moderno, lo más innovador que hay ahora mismo a nivel nacional, y totalmente equipado”, desde el que pueden trabajar hasta 14 personas, frente a las entre ocho y diez que operan desde el Puesto de Mando Avanzado ya existente dentro del operativo de Protección Civil de la Junta y que sirven para “trasladarse, en caso de necesidad”, al lugar de una emergencia para coordinar a los equipos.
El nuevo helicóptero de rescate, el segundo, que se ubicará en León, se encuentra ya en licitación por importe de dos millones y medio de euros.
Blanco recordó que Castilla y León es “una de las comunidades más extensas” del país con más de 94.000 kilómetros cuadrados y, por ello, el objetivo de la Junta es “seguir mejorando esa respuesta” que, a día de hoy, permite “que el avión esté en vuelo en 10 minutos” desde que salta el aviso de una emergencia y que “en 50 minutos se llegue a cualquier punto de la Comunidad”.
En cuanto a los vehículos APOLO, Blanco informó de que ya hay dos operativos y centralizados mientras que para los nueve provinciales, se ha licitado un contrato por importe de 4,2 millones de euros que permitirá incorporarlos a lo largo del año 2027.
Para dimensionar su importancia, Blanco aportó datos como las 223 llamadas atendidas por el 1-1-2 a lo largo de la pasada semana o las 1.407 incidencias en las que se actuó en el año 2025 frente a las 1.045 de apenas tres años antes. Todo ello con el objetivo de atender a personas en situaciones de emergencia que, en todo caso, recordó que se pueden evitar “extremando el cuidado en la realización de determinadas actividades”, por lo que volvió a llamar a la “prudencia” en una semana en la que se mantiene activa la situación de alerta por riesgo de incendios motivada por la ola de calor.
