El jueves 25 a las 21.30 horas en el Acueducto se producirá un concierto insólito por lo novedoso de la propuesta. La Banda Sinfónica Tierra de Segovia, BTS, y el músico valenciano Pere Vicalet fusionarán sus estilos para cocinar algo nuevo, una mezcla del sonido de una banda sinfónica clásica con el sonido electrónico de un DJ.
“Vamos a tocar un repertorio de canciones muy conocidas de los años 80 y 90. Pere Vitalet es un músico, compositor y director de bandas, catedrático del Conservatorio Superior de Música de Valencia, que ya ha realizado esta propuesta con grandes orquestas y ha tenido mucho éxito”, explica a El Adelantado Pablo Valverde, director de la BTS.
“Es una propuesta que ayuda a los jóvenes músicos a conocer nuevos caminos, nuevas oportunidades. Nos va a enseñar cómo la música electrónica se puede fusionar con la música en directo y dar un espectáculo atractivo y distinto. Además, se acompaña de un espectáculo de luces que a la sombra del Acueducto va a ser impactante”, explica el director.
Todo ello gracias a los músicos de la Banda Sinfónica Tierra de Segovia, la BTS, que cuenta con la colaboración de cerca de 50 músicos, profesionales, profesores, estudiantes, aficionados. La Banda nació en 2012 por iniciativa de un grupo de músicos impulsados por Chema García Portela, y dirigidos actualmente por Pablo Valverde Calvo.
La BTS está compuesta por jóvenes estudiantes del conservatorio, profesores y músicos profesionales y amateurs que se unen por amor a la música. A lo largo del año la banda realiza multitud de conciertos participando activamente en la vida social y cultural de la ciudad. Sus conciertos solidarios destinan su recaudación a distintas ong locales, apoyando a estas entidades.
“No es fácil mantener una banda durante tanto tiempo. Para tener la calidad que nosotros nos exigimos se necesitan muchas horas de ensayos, de sacrificios y de dejar otras cosas para dedicarlas a ensayar. Nuestros músicos no cobran nada, es todo por amor a la música y por las buenas experiencias que nos llevamos por el camino. Intentamos crear un espacio amable que ayude a los músicos organizando compras de instrumentos, realizamos viajes de formación, encuentros con otras bandas… con estas cosas intentamos que la gente siga enganchada a la banda. En estos tiempos parece algo utópico hacer estas cosas de forma solidaria y altruista, pero ya llevamos 15 años y queremos seguir muchos más”, concluye Pablo Valverde.
