Desde tiempos inmemoriales los hombres han celebrado el solsticio de verano, el día más largo del año que anticipa las cosechas y el tiempo de descanso. La noche más corta del año se alumbraba con hogueras hasta el amanecer, y como el hombre es creativo pese a la IA, a alguien se le ocurrió que las hogueras podían servir para quemar lo malo, para deshacerse de nuestros temores, de nuestros miedos y de las desgracias que acechan a cada paso. Así se alimentó una tradición que ha ido fijando normas, como la de escribir aquello de lo que uno se quiere desprender y arrojarlo a la hoguera, o la de saltar va hoguera y pedir a la vez un deseo. Las leyendas dicen que el fuego de San Juan ahuyenta los malos espíritus, limpia la mala suerte y fortalece a quien salta sobre las llamas. También se le atribuye poder al agua: lavarse la cara a medianoche, mojarse los pies o recoger rocío podía traer salud y belleza durante el año. En algunos pueblos se creía que las plantas recogidas esa noche tenían virtudes especiales.
Como la hoguera que se prenderá la noche de San Juan en Segovia estará vallada, será difícil de saltar, pero hemos preguntado a algunos segovianos de pro de qué quieren deshacerse y qué quieren pedir en esa noche mágica.
El alcalde de la ciudad, Jose Mazarías, quiere “arrojar a las llamas la frustración que ha supuesto el retraso de proyectos importantes para Segovia. En la hoguera debería arder todo aquello que ha supuesto un freno o un retraso para el desarrollo y el avance hacia el futuro. También me gustaría quemar los problemas de todos los segovianos, sobre todo aquellos que tienen que ver con la salud. En cuanto a los deseos Seguro que San Juan estará dispuesto a ayudarnos a todos los segovianos a unirnos en torno a un proyecto común para Segovia que llevar a cabo como una sola comunidad con un sentido único de sociedad capaz de superar las diferencias y fortalecer lo que nos une”.
El empresario de la alimentación Jesús Velasco contesta que “arrojaríamos el desperdicio alimentario. Cada año se pierden toneladas de alimentos perfectamente aptos para el consumo mientras millones de personas carecen de acceso a una alimentación adecuada. Es una contradicción que como sociedad debemos superar. Y le pediríamos al santo que ningún niño ni ninguna familia en el mundo tuviera que preocuparse por algo tan básico como poder alimentarse”.
Miguel Antona, director general de INNOPORC quemaría en la hoguera “sin duda, la violencia en cualquiera de sus formas. Como sociedad, debemos seguir avanzando hacia un entorno basado en el respeto, el diálogo y la convivencia. Todo aquello que genere división o sufrimiento no tiene cabida en el futuro que queremos construir. Y pediría que reine la convivencia, el respeto y la salud. Son pilares fundamentales para el bienestar de las personas y para seguir construyendo una sociedad más fuerte, más unida y con más oportunidades para todos”.

Noelia Gómez González, coordinadora de la Fundación Don Juan de Borbón “arrojaría a la hoguera la violencia, el miedo y todo aquello que nos hace olvidar que compartimos mucho más de lo que nos separa. Y nuestro deseo es que no perdamos la ilusión ni la capacidad de apoyarnos unos a otros; que instituciones y ciudadanía sigamos tendiendo puentes, compartiendo proyectos y haciendo crecer nuestra comunidad desde la cultura y la educación”.
Cándido López Cuerdo, gerente del restaurante el Mesón de Cándido “quemaría en el fuego de las Hogueras de San Juan todo aquello que hace que nuestros pueblos pierdan vida: la despoblación, el cierre de negocios y la falta de oportunidades para los jóvenes. Queremos una Segovia viva, con gente en sus calles, sus plazas y sus negocios. Y pediríamos salud, unión y prosperidad para todas las familias segovianas, para quienes nos visitan y para todos los profesionales que trabajan cada día para mantener viva nuestra hostelería, nuestra cultura y nuestras tradiciones. Y, por supuesto, que nunca falten los motivos para celebrar alrededor de una mesa”.
Rocío Ruiz, CEO de Gastronomía José María lanza a las llamas “los prejuicios que impiden ver al oficio de la la hostelería como lo que es: una profesión digna, de servicio y llena de oportunidades. Y desea que nunca nos falten motivos para brindar: por la salud, por la familia, por la amistad y por el orgullo de seguir construyendo juntos una Segovia mejor”.
María José Tapia, presidenta de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Segovia “arrojaría a la hoguera las guerras absurdas solo por afán de poder, que crean inestabilidad y destrucción. Y como deseo le pido a San Juan, aparte de Paz, que las empresas podamos crecer sin trabas, mejorando nuestra provincia y creando desarrollo para que todos podamos vivir mejor”.
Sara Muñoz Ballesteros, administradora solidaria de Muñoz Hostelería quiere que “se quemen los días de hacer mucho y celebrar poco”, y desea vivir “una época más serena donde cada mesa siga siendo una oportunidad de encuentro”.
Rubén Álvarez, gerente de Gasóleos San Medel quisiera arrojar a la hoguera de San Juan “la dificultad del ser humano de entenderse sin violencia. Y me encantaría una Segovia llena de oportunidades, tanto empresariales como lúdicas y de ocio”.
Por su parte, Javier López Martín, presidente de Eurocaja Rural quemaría “la exclusión financiera, el cierre de oficinas que perjudica el servicio cercano y la atención personalizada. Esa lucha contra la que combate Eurocaja Rural ampliando su red comercial y generando empleo en los territorios donde opera, que alcanza ya 11 comunidades autónomas y 27 provincias. Desea “contribuir activamente en el desarrollo económico y social, y por San Juan pediríamos estabilidad económica sostenida y prosperidad para empresas, autónomos, sector primario, Administraciones Públicas, hogares… en definitiva, para toda la sociedad, y por supuesto, para nuestros socios y clientes, porque cuando todos los sectores crecen, repercute en el sistema en su conjunto”.
La Plataforma del Voluntariado de Segovia está de celebración ya que ha recibido del Ayuntamiento el diploma que acredita a Segovia como “Ciudad comprometida con las personas voluntarias”. Diana Velasco es técnico de la Plataforma y su deseo es “que Segovia siga siendo tan solidaria como hasta ahora.
También pide esperanza y oportunidades para todos los segovianos, independientemente de su condición. Y en la hoguera de San Juan quiere quemar todas las barreras que nos separan y que impiden que vivamos en una sociedad más justa e inclusiva”.
