Entró a los 18 años en la universidad y desde entonces sigue vinculada a ella. Primero como estudiante, y después como investigadora y docente. Lirio Martín García, segoviana de 41 años, casada y con tres hijos, es Licenciada y Doctora en Derecho por la UCM, universidad en la que inició su carrera docente e investigadora, para continuarla, desde el año 2001, en el Departamento de Derecho Civil de la Universidad de Valladolid (UVa). Es la nueva concejala de Educación y Juventud, y Contratación y Patrimonio Municipal, una tarea que compagina con sus clases en la Uva, como profesora de Derecho Civil. Admite que «en el ámbito político soy muy novata», aunque «me gusta cambiar, aprender, y lograr retos» y «para mi es una suerte y un privilegio trabajar por mi ciudad», afirma.
Cuando decidió estudiar la carrera de Derecho, pensó que su andadura profesional iba a estar orientada a la abogacía. Sin embargo, «me picó el gusanillo de la docencia», asegura. Así, cuando se licenció, en 1993, Lirio Martín obtuvo una beca de investigación, realizó su tesis doctoral y comenzó su labor docente en la UCM, primero como profesora suplente, y después, a partir de 1997, de manera permanente. A Lirio Martín le apasiona su profesión. «No concibo un trabajo que no conlleve el contacto con las personas, me encanta comunicarme, aprender y formar, y el contacto con la gente, me siento cómoda en ese ámbito», afirma.
Nunca pensó trabajar en la política. «Para mi era impensable», admite Lirio Martín, quien, no obstante, reconoce que «siempre he sido una persona comprometida con todo lo que me rodeaba». Quizá, por eso, quienes la conocen no les ha extrañado el «salto» al mundo de la política local.
Fue un compañero suyo de la universidad, vinculado al PSOE, quien le convenció y facilitó un primer encuentro con el secretario provincial del PSOE, Juan Luis Gordo. Por aquel entonces, Lirio Martín apenas conocía al alcalde y candidato Pedro Arahuetes. «Nos saludábamos, porque habíamos coincidido en algún acto académico, pero nada más, no teníamos ningún trato personal», dice. Arahuetes decidió incorporar el nombre de la profesora de la Uva a su candidatura y nombrarla después como nueva concejala de Educación y Juventud, y Contratación Administrativa y Patrimonio Municipal. De Arahuetes, la concejala solo tiene palabras de elogio: «Tiene una capacidad de trabajo inmensa, controla todo, sabe de todo, se preocupa de todo, tiene el temple adecuado… tiene mucha experiencia», dice.
Es, precisamente, la falta de experiencia en el mundo de la política lo que trata de combatir la nueva concejala. Acostumbrada a exponerse cada día ante sus alumnos, y a otros docentes, en seminarios y congresos, Lirio Martín, ha superado el llamado «miedo escénico». Sin embargo, admite que, en su nueva faceta como política, la presencia de periodistas, cámaras de televisión y micrófonos, le hace ser algo más retraída. «En el ámbito político soy muy novata, aunque no tengo complejos, porque los he perdido todos por el camino (se ríe), y aunque estoy acostumbrada a comunicarme, las cámaras me generan cierta inseguridad, pero lo superaré con la experiencia», afirma.
Lirio Martín se considera una persona «extrovertida». «Es difícil no hablar conmigo», afirma la nueva concejala, que en su «aterrizaje» en el Ayuntamiento ha encontrado «mucho apoyo» tanto en los funcionarios como en sus compañeros del grupo socialista. «Ahora me apoyo mucho en los funcionarios, son los que me tienen que informar y formar, he encontrado un personal muy cualificado y hasta ahora no ha habido ningún problema insuperable».
Sobre sus compañeros del equipo de Gobierno, Lirio Martín solo tiene palabras de agradecimiento. «No les conocía y hay mucho apoyo e integración, es un grupo estupendo, la solidaridad es clave, hay una dinámica de grupo que favorece mucho la relación entre nosotros y nos motiva».
En el área de Educación y Juventud, Lirio Martín, tiene muy claro cuáles son sus retos más inmediatos: “Nos toca vivir una situación económica dura, el mayor reto es que salgan los talleres y cursos para jóvenes (…) y que comience a funcionar de manera efectiva el ‘banco del tiempo’”, dice.
Compaginar su trabajo en la UVa con su nueva tarea en el Ayuntamiento y su vida familiar no resulta nada sencillo. “Es duro, pero me ilusiona el trabajo en el Ayuntamiento, es una suerte y un privilegio poder hacer algo por mi ciudad”, afirma. Admite que iniciar “algo en lo que no se tiene experiencia es una aventura, pero a mi me gustan los retos”, concluye.
