Continúa su camino exitoso la 43 edición de la Real Muestra de Teatro Especial que coordina y organiza la Asociación ‘Taller Cultural de Fuentepelayo’. Y siguiendo con su conocida trayectoria en favor de la inclusión de las personas con capacidades diferentes, en la segunda jornada los espectadores que prácticamente llenaban el recinto asimilaron las lecciones exhibidas por los distintos elencos actuantes en torno al respeto a la diversidad de las personas.
Las entidades patrocinadoras de la actividad como es el caso de la Fundación Caja Cega y la Diputación Provincial se muestran exultantes al comprobar que sus recursos económicos se emplean absoluta e íntegramente en favor de los colectivos actuantes. Lo mismo sucede con organismos públicos colaboradores en la actividad como el Ayuntamiento de Fuentepelayo o la Junta de Castilla y León. También son partícipes de estos éxitos empresas privadas como Cajaviva Caja Rural, Annoa Servicios Audiovisuales, El Pinar Mumu Stunning Berries y Distribuciones Otones Migueláñez. Todo un ejemplo de trabajo cooperativo al máximo nivel.
La segunda jornada de la Real Muestra de Teatro Especial de Fuentepelayo contó con dos grupos de la capital de la provincia. Abrió la sesión vespertina el grupo teatral ‘Nuestra Señora de la Esperanza’. Esta agrupación puso en escena la obra ‘Brillando bajo el mar Arcoiris’. En el formato de teatro de marionetas de varilla, los chavales del centro específico de la capital exhibieron un montaje sencillo, pero lleno de ternura en sus formas, en sus decorados y sobre todo en el mensaje trasmitido. Todo un compendio de buen hacer que cautivó a los espectadores.
A continuación, subieron al escenario del auditorio de la Casa Municipal de la Cultura de la localidad los componentes del grupo ‘Torteatro’ para trasladarnos por unos instantes a las grandes salas teatrales de las principales ciudades europeas. Con la escenificación del musical por excelencia ‘Annie’ (adaptado para la ocasión por Raquel Rubio como directora del citado grupo) el elenco de la capital demostró su grandeza escénica. Se notaba que los componentes de este grupo han mamado de las fuentes interpretativas de la compañía ‘El sombrero de la memoria’ de la cual Raquel es su cara más conocida. Para entender el argumento de este extracto musical hay que desplazarse al ambiente de Nueva York en el año 1933 durante la Gran Depresión. Esta historia tiene a Annie, como una valiente niña huérfana que vive bajo el yugo de la malvada señorita Hannigan. Su vida da un giro inesperado cuando es elegida para pasar las navidades en la mansión de un multimillonario, cambiando su destino para siempre. La compañía teatral ‘Torteatro’ supo aglutinar de forma sabia la música, los textos orales y las coreografías de cada momento. Nadie destacó sobre el resto; todos brillaron a la vez y esa es la mejor prueba de lo que debe ser un grupo teatral.
Como colofón, los elencos de los dos grupos departieron una merienda con fresas de postre que les sirvieron para reponer buena parte de las energías empleadas sobre el escenario.

