La Gimnástica Segoviana inicia tiempo nuevo en la campaña 26/27, y lo hará con pocos referentes en el vestuario, después de que en las dos últimas campañas la mayoría de los jugadores con más peso específico en el equipo, incluyendo a los que podían tomar el relevo como sus referencias, han ido abandonando el club por unas u otras razones.
El último en anunciar su marcha de la entidad ha sido Rubén Yubero ‘Chupo’, que después de 22 años formando parte de la familia de la Gimnástica Segoviana, vistiendo la elástica del primer equipo durante 18 campañas, optó por no aceptar la oferta de renovación que le hizo el club.
Así que, de golpe y porrazo, con la marcha hace algunas semanas de Manu, más la de Chupo que el club anunció a través de sus redes sociales, la Segoviana ha perdido a dos de los pilares que durante un buen número de temporadas han sujetado al vestuario gimnástico.
Chupo, que comenzó a jugar en la Segoviana en el centro del campo, no tardó en retrasar su posición hasta el lateral izquierdo, convirtiéndose en uno de los futbolistas más fiables y regulares del equipo, indispensable para la mayoría de los entrenadores que han pasado por el banquillo azulgrana.
Carta a la familia gimnástica
El capitán de la Segoviana quiso despedirse de la afición con una carta en la que señala lo siguiente:
‘A toda la familia de la Gimnástica Segoviana:
Hoy me dirijo a vosotros con el corazón lleno de emociones encontradas para anunciar que mi etapa como jugador de este club llega a su fin. No es una despedida fácil; es el cierre de un ciclo que ha definido quién soy, tanto dentro como fuera del campo. Llegué siendo apenas un niño, y me marcho feliz de haber ayudado al crecimiento de nuestra Sego.
Han sido años de trabajo diario, esfuerzo y humildad: valores que me inculcaron grandes figuras de este club y que han sido los pilares de los éxitos logrados. Durante todo este tiempo hemos reído y hemos llorado juntos, anteponiendo siempre esos valores por encima de todo y de todos. Espero haber sabido transmitir a los que vienen de abajo el respeto y el amor por estos colores que a mí me enseñaron.
Gracias a todos los que me han acompañado en este camino, especialmente a quienes han estado ahí en los días más difíciles. Me llevo conmigo el privilegio de haber podido conocer a personas increíbles y de disfrutar de momentos imborrables que ahora forman parte de la historia de este casi centenario club.
Orgulloso de haber portado esta camiseta y de haber defendido este escudo’.
