El Museo de Segovia acoge desde este viernes una cabeza-retrato romana atribuida al emperador Galieno, que fue recuperada durante las excavaciones arqueológicas desarrolladas en la ciudad romana de Confloenta, ubicada en la localidad de Duratón, en el marco de los trabajos de investigación promovidos por la Diputación de Segovia y desarrollados a través del proyecto científico de la Universidad de Salamanca.
La delegada territorial de la Junta en Segovia, Raquel Alonso, destacó que este hallazgo es fruto de “muchos años de trabajo, investigación y colaboración por parte de varias instituciones”. Además, subrayó, “el depósito de este busto en el Museo es un premio al excelente trabajo que se realiza en este centro, en esa triple función que este tipo de instituciones lleva a cabo, para la conservación, investigación y difusión de los restos de nuestro pasado”.
La pieza, de gran calidad artística, pasará a enriquecer las colecciones del Museo de Segovia tras su limpieza y restauración. El discurso expositivo dedicado al proceso de romanización incorpora así un nuevo testimonio arqueológico que se comparte con la sociedad, “refrendando el valor científico de los museos y de la investigación arqueológica desarrollada en la provincia de Segovia”, apuntaron desde la Delegación Territorial. La escultura será exhibida en una exposición monográfica con título ‘Gallienus, imagen del poder’, que permanecerá en el Museo de Segovia hasta el mes de septiembre. Posteriormente la pieza pasará a la exposición permanente del Museo.
Cabeza-retrato
La escultura es una cabeza-retrato masculina de tamaño natural, realizada en mármol y de gran calidad de factura, girada levemente hacia su derecha y con una expresión de gravedad e inmutabilidad. Presenta una fractura irregular en el cuello, lo que impide determinar si se trataba de un busto-retrato o de una estatua-retrato completa, cuestión que deberá aclararse en futuras investigaciones arqueológicas.
La pieza fue recuperada durante la excavación del pórtico que cerraba la plaza del foro, principal espacio público de la ciudad romana, en agosto de 2025. Apareció en un estrato superficial que colmataba una de las salas del complejo, por lo que presenta leves daños provocados por el arado. La aparición de la cabeza-retrato en el contexto del pórtico del foro permite considerar que se trata de una obra vinculada a un espacio público monumental, posiblemente relacionado con la representación pública del poder y con el culto imperial.
Por su parte, el análisis de la pieza lo desarrolla el equipo arqueológico responsable de las investigaciones en Confloenta, en el marco del proyecto científico de la Universidad de Salamanca (Usal) dirigido por Santiago Martínez Caballero, del Museo de Segovia, y Juan José Palao Vicente, de dicha universidad.
En el estudio colaboran además especialistas del Museo Nacional de Arte Romano de Mérida, que participan en la caracterización del mármol para determinar su procedencia y contexto de producción, así como del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de Castilla y León, con sede en Simancas, donde se analizaron los restos de estuco conservados sobre la pieza.
Posible retrato del emperador Galieno
La obra se sitúa, de acuerdo con sus características iconográficas, en época del emperador Galieno (253-268 d.C.). El peinado y el tratamiento de los ojos permiten relacionarla con la imagen de este emperador, aunque no puede descartarse que corresponda al retrato de un miembro de las élites locales que adoptara los modelos iconográficos propios de la época, según expresaron durante la presentación, en la que también participaron el diputado de Cultura, José María Bravo; el director del Museo de Segovia, Santiago Martínez; el alcalde de Sepúlveda, Ramón López; y el investigador de la Usal Juan José Palao.
Dada la destrucción de numerosas imágenes imperiales de Galieno tras su muerte, de confirmarse esta identificación, la pieza constituiría un ejemplo “excepcional” dentro de la iconografía imperial hispana.
