Vegas de Matute se asienta sobre un suelo de granito y rocas calizas en las montañosas faldas de la Sierra de Guadarrama, a unos 1.011 metros de altitud sobre el nivel del mar; cuyos territorios municipales son humedecidos por las aguas del río Moros que han creado un frondoso valle en su término municipal.
La puebla se ubica entre las poblaciones de Valdeprados al noreste, Zarzuela del Monte al noroeste, Navas de San Antonio al suroeste y Los Ángeles de San Rafael al sureste, a escasos 29 km al suroeste de la capital provincial.
Actualmente tiene un censo poblacional de unos 375 habitantes, cuyo gentilicio es vegueños. Históricamente, los moradores de Vegas de Matute han venido dedicándose a la actividad agropecuaria, agricultura de secano con huerta y ganadería de trabajo y despensa; a lo que debemos sumar la actividad molinera comarcal realizada en los molinos de Vegas de Matute, además de la extracción de caolín (arcilla) de la mina, y al cocido de cal en los diferentes hornos que aún queda alguno.
Durante las obras de construcción del Palacio del Escorial, años 1563-1584, se necesitaba gran cantidad de cal de la mejor calidad, y a tal efecto, se eligieron las caleras de Vegas de Matute por la pureza de su piedra caliza.
Estas caleras suministraron una inmensa cantidad de cal para la realización de esa enorme obra, lo que convirtió al pueblo en un hervidero de actividad.


Este primer y positivo suministro de cal para el Escorial, motivó que Vegas de Matute se convirtiera en proveedor real de cal para los diferentes palacios que las dos dinastía: Austrias y Borbones. Construyeron en los siguientes siglos: el de la Granja de San Ildefonso, el Real de Madrid y el de Riofrío. Para dar respuesta a esa demanda industrial, se creó en la puebla una estructura social mixta compuesta de canteros, artesanos de la cal y arrieros que transportaban el producto a los lugares de construcción de los palacios.
Pero como en muchos otros pueblos de las faldas de la sierra por donde pasaba la Cañada Real Soriana Occidental conocida en todas las poblaciones de la zona norte de la sierra como Cañada de la Vera de la Sierra, el principal ingreso continuado de la puebla venía de los múltiples empleos y funciones que ofertaba la Mesta para su industria trashumante a la población laboral de la puebla, incluido además de los clásicos de pastoreo, esquileo, lavado, empacado de la lana y trasporte a las ciudades de Burgos, Bilbao o Santander para su exportación, el cuidado de los viales ganaderos, de los pasos de puentes o puntos de conteo y pago del correspondiente peaje, de los arrendamientos de pastos, antes de pasar la sierra de bajada al sur, o nada más pasar la sierra de subida al norte. A todo ello debemos sumar el comercio local, que proporcionaba víveres y herramientas varias a los pastores y herrado de las caballerías que acompañaban al rebaño a lo largo de más de medio milenio de existencia.
Actualmente la economía de la puebla ha variado mucho respecto a aquellos tiempos. Hoy la segunda residencia, el turismo rural con alojamiento, la hostelería, el senderismo de montaña, el patrimonio geológico y los hornos restaurados, atraen a senderistas y amantes de la historia y de la naturaleza, que unido al sector de la construcción y los servicios básicos y la ganadería con cría de ganado vacuno que aprovecha los pastos de sus dehesas, dinamizan la economía y vida de la puebla.




El nombre de la puebla “Vegas de Matute”, parece ser que originalmente había un barrio de la puebla Matute, que tenía por nombre Las Vegas, por su ubicación en la vega del río Moros, que con el paso del tiempo fue creciendo en detrimento de su puebla cabeza, y terminaron integrándose Matute en Las Vegas, dando como resultado Vegas de Matute.
Toda esta zona de la vertiente norte de la sierra, fue reconquistada de manos agarenas por huestes cristianas en algún momento de los siglos XI y XII y repoblada por la Comunidad de Ciudad y Tierra de Segovia, quedando adscrita en el Sexmo de San Millán, pasando luego a ser de señorío de la familia judeoconversa segoviana, Arias Dávila, quienes edificaron el palacio de las dos torres, que aún se conserva, aunque en estado semirruinoso.
Durante la primera mitad del siglo XIX, esta zona sufrió el severo azote de las tropas francesas durante la guerra de la Independencia, que sumado al final de los señoríos y a las llamadas guerras carlista, cambiaron la fisonomía física, status político y económico de la puebla por la baja demanda de la industria calera y la desaparición de la Mesta, fuentes vitales de su bienestar. Fue entonces cuando Vegas de Matute se instituyó como municipio independiente.
Un siglo después, en la década de 1950, los hornos de cal cesaron de expulsar humo por sus chimeneas y muchos vecinos emigraron a las grandes urbes en busca de mejores formas de vida.
Durante los últimos años, Vegas de Matute ha recuperado los siete Hornos Cal del Zancado por restauración y, estos en conjunto, han sido declarados Bien de Interés Cultural.



Patrimonio histórico artístico. Iglesia de Santo Tomás de Canterbury con torreón campanario construida en fábrica gótica del siglo XVI siguiendo el trazado de Rodrigo Gil de Hontañón; ermita de San Roque, ermita de Nuestra Señora de Matute y ermita de Nuestra Señora del Rosario, como patrimonio religioso; el Parque Arqueológico Hornos del Zancao y casas blasonadas, entre las que sobresale el Palacio de los Condes de Giraldeli en ruinas.
Celebra sus fiestas: la romería de San Antonio, el 13 de junio, y la Virgen de Matute, el primer fin de semana de septiembre.
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* Juan Fco. Sanjuán Benito
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