Las lluvias primaverales permitieron, durante las últimas semanas, buenas producciones micológicas en distintas zonas de Castilla y León, especialmente en robledales y pastizales, donde numerosos recolectores disfrutaron de jornadas favorables. Sin embargo, el ascenso de las temperaturas de los últimos días ha comenzado a frenar de forma generalizada la actividad, ya que el suelo se seca con rapidez y las setas que se encontraban en plena fructificación detienen su desarrollo o pierden calidad, según destaca el programa Micocyl de Castilla y León.
La situación más destacada se concentra actualmente en los robledales de provincias como Soria, Zamora y Segovia, donde comenzaron a fructificar distintas especies de boletus y rebozuelos.
En Segovia, los robledales presentan igualmente una importante explosión de russula cyanoxantha y los boletus comenzaron a emerger con los primeros ejemplares de boletus reticulatus. El rebozuelo (cantharellus cibarius) acaba de iniciar su fructificación. En las praderas, las senderuelas aparecen ya escasas y secas, mientras que la seta de cardo (pleurotus eryngii) presenta esta semana un importante grado de agusanamiento.
Desde Micocyl señalan que la evolución de la campaña dependerá ahora de las condiciones meteorológicas de las próximas semanas. La llegada de nuevas lluvias y una moderación de las temperaturas podrían favorecer una nueva oleada de producción, especialmente de boletus de verano, que se encuentran a punto de arrancar en numerosas zonas.
No obstante, advierten de que, si se mantiene la actual situación de altas temperaturas y ausencia de precipitaciones, la campaña podría verse comprometida antes de alcanzar su pleno rendimiento, adelantando así el parón estival que cada año interrumpe la actividad micológica hasta la llegada del otoño.
