La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio ha decretado este miércoles, con una resolución publicada en el Bocyl, el riesgo medio de incendios en Castilla y León hasta el 11 de junio (cuando pasará a ser riesgo alto por disposición normativa) debido a las altas temperaturas de estos días, una decisión que explicó el titular de la cartera, Juan Carlos Suárez-Quiñones.
Suárez-Quiñones, que inauguró en el PRAE de Valladolid una jornada sobre propietarios forestales, explicó que las condiciones se analizan día a día y, en base a ello, se toman las decisiones a propuesta de los técnicos, siempre que se encuentre fuera del periodo de riesgo alto, que por disposición normativa entra automáticamente el 12 de junio, y hasta el 12 de octubre.
Suárez-Quiñones avanzó que el operativo de este año contemplará mejoras en personal, que contará con más medios aéreos y terrestres y que existirá más coordinación.
Próximos días
La previsión meteorológica hasta el 1 de junio indica que durante los próximos días se producirán humedades relativas mínimas del 20 por ciento y máximas del 40, con temperaturas muy altas para esta época (entre 30 y 33ºC), y rachas de viento en las zonas de tormenta de hasta 60 kilómetros por hora, con un alto poder convectivo local en los incendios que puedan producirse.
A partir del 2 de junio, se espera un ligero descenso de las temperaturas, pero un aumento en la intensidad del viento. Está previsto que el anticiclón que afecta a la Península permanezca hasta los días 8 y 9 de junio. Estas condiciones son favorables para que el combustible arda, debido a un efecto acumulativo, y favorecen el aumento de igniciones y su propagación.
La Junta ha solicitado a la población su colaboración para que extreme la prudencia en sus actividades de trabajo y ocio al aire libre, y así evitar situaciones de riesgo que puedan producir un incendio forestal.
Riesgo medio
Esta resolución publicada en el Bocyl implica aumentar la vigilancia del operativo Infocal para atajar los conatos que puedan producirse. Se intensifican las labores de vigilancia a través del estado de alerta de los puestos de vigilancia, autobombas, cuadrillas, brigadas helitransportadas, agentes medioambientales y celadores.
En las tácticas de extinción, se primará la celeridad y la contundencia en el primer ataque para minimizar en lo posible la extensión de los frentes, con el despacho de medios aéreos y cuadrillas helitransportadas (ELIF) ante los avisos de conatos.
Se ha reforzado el personal de guardia, tanto de agentes medioambientales como de técnicos especialistas en extinción, y se mantienen cuadrillas helitransportadas en todas las bases. También hay activadas cuadrillas terrestres, unidades de brigada y autobomba y retenes de maquinaria.
Prohibiciones
Con efecto de esta declaración entran en vigor las medidas preventivas específicas establecidas para esta época de peligro en la Orden FYM/510/2013 por la que se regula el uso del fuego y se establecen medidas preventivas.
Se suspenden las autorizaciones concedidas para quemas en monte y en terrenos rústicos a menos de 400 metros del mismo, y para quema de matorral, de pastos, restos agrícolas, forestales y otros restos de vegetación.
Se recuerda que, durante todo el año, está prohibido en el monte y a menos de 400 metros del monte la quema de rastrojos; hacer hogueras y fogatas; encender fuego en las áreas de descanso de la red de carreteras; tirar fósforos, colillas o cualquier material en ignición al suelo; la quema al aire libre de basureros, vertederos o cualquier acumulación de residuos de cualquier tipo; arrojar fuera de los contenedores de basura, desechos o residuos que con el tiempo puedan resultar combustibles o sean susceptibles de provocar combustión, tales como vidrios, papeles, plásticos, aerosoles o mecheros, entre otros; aparcar vehículos en los caminos, pistas forestales y cortafuegos, de modo que supongan un impedimento al paso de los vehículos del operativo de lucha contra los incendios forestales.
Fuentes de la Junta confiaron en que la población siga extremando la prudencia en sus actividades de trabajo y ocio al aire libre para evitar el inicio de un posible incendio y, en caso de producirse, alerte a través del 1-1-2. Asimismo, recordó que la realización de actividades no permitidas puede causar incendios que ocasionen un grave riesgo para las vidas humanas, poblaciones y otros bienes, así como para el patrimonio natural y cultural, y que, además, pueden ser acciones constitutivas de delito, por lo que se efectúa un llamamiento a la responsabilidad y a la colaboración ciudadana para evitarlas.
