Durante su presentación como nuevo director deportivo de la Gimnástica Segoviana, Rubén Andrés dejó entrever la línea sobre la que iba a trabajar en referencia al nuevo entrenador: “Tengo bastantes opciones, quiero hablar con la directiva. Nos sentaremos con tres o cuatro opciones y ya decidiremos, pero todavía no hay nada decidido. Lo más inteligente es tener primero un entrenador y ya luego construir en base a lo que veamos desde el club y lo que vea él en su filosofía de juego”.
Unos cuantos días más tarde, producidas ya esas reuniones y tomada la decisión, todo hace indicar que el nuevo inquilino del banquillo gimnástico será el bilbaíno Aitor Calle, que tras su paso por el Deusto, el Haro Deportivo, el Numancia y el Sestao donde estuvo hasta el pasado mes de marzo después de haber dirigido al equipo verdinegro durante 140 partidos, recalará en la Segoviana.
Informes favorables
Conociendo los antecedentes con anteriores contrataciones, el club quiso recabar toda la información posible acerca del técnico, y los informes fueron valorados de manera más que positiva tanto por el estilo de juego que propone, normalmente con un 4-2-3-1 como sistema preferido (sin descartar otros), como en la forma de trabajar y de tratar al futbolista.
Aitor Calle pertenece a una generación de entrenadores curtidos en el fútbol semiprofesional. Moldeado en clubes modestos del fútbol vasco, el técnico se ha construido una reputación de entrenador intenso, metódico y exigente, capaz de sacar rendimiento a plantillas sin grandes nombres y convertirlas en equipos incómodos para cualquier rival.
Su trayectoria comenzó en el Deusto tras colgar las botas como extremo y fue creciendo lejos de los focos. Los ascensos logrados con el Haro Deportivo y el Sestao River consolidaron un perfil asociado a equipos físicamente fuertes, verticales y competitivos, con un fútbol más práctico que estético.
El club maneja buenos informes del técnico, que ha protagonizado dos ascensos con el Haro Deportivo y el Sestao River
En Soria asumió el reto de devolver al Numancia al fútbol de mayor categoría, aunque el objetivo se quedó a las puertas pese a una temporada consistente, cediendo por un penalti en el último minuto en la final por el ascenso frente al CD Teruel. El año siguiente, en el Sestao, el club vasco decidió prescindir de sus servicios cuando el equipo transitaba a diecisiete puntos del Real Irún de Ramsés Gil. Finalizada la temporada, el Sestao se quedó… a diecinueve, y fuera de la fase de ascenso.
Así que, si nada se tuerce, el acuerdo se formalizará en breve, y Calle tendrá vía libre para trabajar junto a Rubén Andrés en la confección de la plantilla. No ha trascendido si el entrenador vendrá acompañado por un cuerpo técnico, o si serán ‘de la casa’ los profesionales que le acompañarán en su periplo por el banquillo gimnástico.
