Un pequeño grupo de familias segovianas decidió dar un paso al frente en el año 1992 ante una realidad que entonces apenas encontraba respuesta institucional: la falta de atención adecuada para las personas con problemas de salud mental y para sus entornos más cercanos. De aquellas primeras reuniones en un espacio cedido por una parroquia nació Amanecer Salud Mental Segovia, una asociación que hoy se ha convertido en un referente provincial en apoyo psicosocial, inclusión y sensibilización.
“Éramos familias que veíamos las necesidades que existían a nivel sanitario y social”, explican desde la entidad. “En aquel momento no había recursos suficientes ni una atención adaptada para las personas con problemas de salud mental y sus familiares”.
Lo que comenzó como un movimiento reivindicativo fue creciendo poco a poco. Tras pasar por distintos espacios cedidos por instituciones, la asociación se instaló en su sede actual en 2004. Dos años después nacía el centro ocupacional y se ponía en marcha el servicio de promoción de la autonomía personal, ampliando así la atención directa a las personas usuarias.
Amanecer ha reforzado su presencia en el medio rural mediante programas como ‘Salud Mental en positivo’ y ‘Rompe Olas’, acercando talleres y acompañamiento a pueblos donde los recursos especializados son más limitados
El gran impulso llegó a partir de 2015, con la ampliación y reforma de sus instalaciones, unas obras que permitieron incrementar el espacio sin interrumpir la actividad diaria. Desde entonces, Amanecer no ha dejado de crecer: cuenta con un Centro de Formación, un Centro Especial de Empleo, cuatro viviendas apoyadas en Segovia capital y otra en Cantalejo, además de delegaciones y actividades en municipios como Cuéllar o Nava de la Asunción.
ATENCIÓN INTEGRAL Y PERSONALIZADA
La misión de Amanecer es clara: mejorar la calidad de vida de las personas con problemas de salud mental y la de sus familias, defender sus derechos y representar al movimiento asociativo en Segovia.
Actualmente, la asociación atiende a más de doscientas personas entre usuarios directos, familiares y personas de su entorno. Su labor se articula en torno a tres grandes pilares: información y sensibilización social, apoyo a las familias y atención integral a personas con problemas de salud mental.
Entre sus servicios destacan la acogida y orientación, viviendas apoyadas, centro ocupacional, promoción de la autonomía personal, orientación laboral, apoyo psicológico individualizado, asistencia personal, prevención de la dependencia, envejecimiento activo y programas específicos para mujeres en exclusión social o personas internas en el Centro Penitenciario.
Cada usuario sigue un recorrido diferente dentro de la entidad. “Partimos siempre de las necesidades, capacidades y objetivos de cada persona”, aseguran. La primera toma de contacto sirve para diseñar un proyecto de vida individualizado que puede incluir talleres de actividades de la vida diaria, estimulación preventiva, alfabetización, actividades ocupacionales o espacios de socialización.
El objetivo final es recuperar autonomía, bienestar y vínculos sociales mediante un acompañamiento continuado y adaptado a cada etapa vital.
LAS FAMILIAS, UNA PIEZA ESPECIAL
En Amanecer consideran fundamental trabajar también con las familias, entendiendo que el bienestar de la persona depende en gran medida del apoyo de su entorno cercano.
Para ello desarrollan Grupos de Ayuda Mutua, GAM, una Escuela de Familias y espacios de orientación individualizada donde compartir experiencias, resolver dudas y aprender herramientas para afrontar mejor la convivencia y el acompañamiento.
“La salud mental afecta a toda la familia y muchas veces ellos también necesitan sentirse escuchados y apoyados”, subrayan desde la asociación.
EQUIPO INTERDISCIPLINAR
La entidad cuenta actualmente con cerca de veinte profesionales repartidos entre la sede de Segovia y los distintos recursos de la provincia. El equipo está formado por psicólogas, terapeuta ocupacional, trabajadora social, educadores sociales, monitores, asistentes personales, cuidadoras, personal administrativo y técnicos de comunicación.
La coordinación entre servicios se realiza de manera continua y multidisciplinar, mediante reuniones periódicas y planes individualizados de intervención que permiten ofrecer una atención integral y coherente.
MÁS DEMANDA Y VISIBILIDAD
En los últimos años, Amanecer ha experimentado un incremento notable de usuarios. Este crecimiento responde tanto al aumento de la demanda en salud mental como a la ampliación y diversificación de sus servicios.
“La salud mental tiene hoy más visibilidad que hace unos años, pero todavía queda mucho camino por recorrer”, señalan.
Desde la asociación reconocen avances importantes en sensibilización social, aunque consideran que el estigma sigue siendo una de las principales barreras. Muchas personas continúan sintiendo miedo a ser juzgadas o etiquetadas, especialmente en entornos laborales, educativos o rurales.
A ello se suman otras dificultades como la escasez de profesionales especializados, las listas de espera o las diferencias de acceso a recursos entre la capital y los pequeños municipios de la provincia.
Precisamente por ello, Amanecer ha reforzado en los últimos años su presencia en el medio rural mediante programas como “Salud Mental en Positivo” o “Rompe Olas”, acercando talleres y acompañamiento a localidades donde los recursos especializados son más limitados.
INCLUSIÓN SOCIAL Y EMPLEO
Otro de los grandes ejes de trabajo de la entidad es la inclusión laboral. A través de su Centro Especial de Empleo y distintos programas formativos, Amanecer impulsa la empleabilidad de personas con discapacidad psicosocial y facilita su acceso al mercado laboral.
Además, la asociación desarrolla talleres ocupacionales donde se elaboran productos artesanales como libretas, llaveros o elementos decorativos, adquiridos por empresas y particulares para campañas y eventos.
EL VALOR DEL VOLUNTARIADO
El voluntariado juega también un papel esencial dentro de la asociación. Su presencia en talleres, actividades y espacios de ocio contribuye a combatir el aislamiento y favorece relaciones sociales normalizadas.
“Para nosotros no se trata solo de ayudar, sino de crear vínculos y construir comunidad”, destacan.
MIRANDO AL FUTURO Tras más de treinta años de trayectoria, Amanecer mira al futuro con varios objetivos claros: seguir ampliando recursos en el medio rural, reforzar la autonomía personal, potenciar la inclusión laboral y dar cada vez más voz a las personas con experiencia propia en salud mental.
La asociación insiste en que la salud mental debe entenderse como una parte más de la salud general y anima a la ciudadanía segoviana a implicarse a través del voluntariado, la participación en actividades o el apoyo a sus proyectos y talleres.
“Colaborar con Amanecer es contribuir a una Segovia más inclusiva, donde nadie se sienta solo ni excluido por su salud mental”, concluyen.
Casi 35 años luchando contra el estigma de la salud mental en Segovia
Rosario Martín Laguna, presidenta de Amanecer Salud Mental, analiza la transformación social y asistencial vivida en las últimas tres décadas
“Fundé esta asociación hace ya casi 35 años, en un momento en el que la salud mental era aún un tema mucho más invisibilizado y rodeado de estigma. Nació de la necesidad de dar respuesta a muchas personas y familias que no encontraban recursos suficientes ni acompañamiento adecuado en la provincia de Segovia”, explica Rosario Martín, presidenta de Amanecer Salud Mental, al tiempo que añade que “trabajar y liderar esta entidad ha significado, desde el principio, un compromiso profundo con la dignidad de las personas. Con el paso de los años he podido ver cómo la asociación ha crecido, se ha profesionalizado y ha ampliado sus servicios, siempre manteniendo la misma esencia: estar cerca de quienes más lo necesitan”.
“Una de las experiencias que más me marcó fue, en los inicios, ir visitando casa por casa para hacer ver a muchas familias que no debían esconder a ese hijo o hija con problemas de salud mental”
El mayor aprendizaje que “me llevo de todos estos años es comprobar que, cuando se ofrece apoyo, respeto y oportunidades, las personas pueden reconstruir sus proyectos de vida y recuperar su autonomía. También he aprendido que la salud mental debe abordarse sin juicios y con mucha humanidad”, asegura Martín.
Actualmente, “mi labor como presidenta consiste en acompañar la dirección estratégica de la entidad, apoyar la toma de decisiones y velar por que los valores fundacionales se mantengan presentes en cada uno de los servicios. Lo hago en coordinación con el equipo profesional, la gerencia y el resto de la junta directiva, siempre con el objetivo de mejorar la calidad de la atención y garantizar la sostenibilidad del proyecto”, añade.
Una de las experiencias que “más me marcó fue, en los inicios, ir visitando casa por casa, en pueblos de la provincia y hacer ver a muchas familias que no debían esconder a ese hijo o hija con problemas de salud mental. Intentábamos transmitirles que esas personas también merecían una oportunidad, que podían empezar a salir de casa, relacionarse y llevar una vida lo más normalizada posible. Ver cómo poco a poco algunas familias perdían el miedo y daban ese paso fue una de las experiencias más humanas y emocionantes de todos estos años”.

“Después de perderlo todo, encontré apoyo y estabilidad”
Tras quedarse huérfano y sin recursos, encontró apoyo residencial, nuevas relaciones y espacios donde volver a sentirse realizado
“Llegué a la entidad en el año 2023 procedente de la Unidad de Rehabilitación de Nuestra Señora de la Fuencisla. Vivía en un pequeño pueblo de la provincia de Segovia y, tras el fallecimiento de mis padres, me quedé sin referentes familiares, en una situación de gran vulnerabilidad y sin recursos económicos”, explica un usuario.
“En la actualidad resido en una de las viviendas apoyadas de la asociación, donde estoy desarrollando mi proyecto de vida centrado en mantenerme activo y ocupado en las distintas actividades que se me proponen.
“Pensé que me quedaba sólo, pero encontré esta red de apoyo”
Una de mis grandes aficiones es la escritura, así como comentar jugadas de fútbol en la radio, algo que me ha permitido mantenerme conectado con mis intereses y sentirme realizado. Gracias a esta implicación, he podido conocer a nuevas personas y mejorar mi relación con el entorno, favoreciendo mi comunicación y participación. Valoro mucho la oportunidad que me ha ofrecido la asociación, ya que me ha ayudado a equilibrar mi vida y a gestionar mejor mis problemas de salud mental”, asegura.
Actualmente “mantengo una relación sentimental que me aporta estabilidad y felicidad. Soy una persona activa dentro de la entidad, participo en el taller de teatro y en numerosas actividades, siempre con disposición y agradecimiento por todo el apoyo recibido”, añade.
“Queremos que cualquier persona pueda pedir ayuda sin miedo”
El equipo de Amanecer Salud Mental trabaja para ofrecer atención personalizada y combatir el estigma en torno a la salud mental.
Trabajar en Amanecer Salud Mental significa acompañar a las personas en momentos importantes de su vida. Más que un empleo, es una responsabilidad humana que me ha enseñado a mirar más allá del diagnóstico y centrarme en cada persona, su historia y sus capacidades.
Con los años he aprendido que cada proceso es diferente y que los pequeños avances tienen un enorme valor. Mi trabajo consiste en coordinar equipos, programas y recursos para garantizar una atención de calidad, siempre adaptada a las necesidades de cada usuario. Uno de mis objetivos es dar visibilidad a la salud mental y recordar que un problema psicológico no define a nadie. Queremos que cualquier persona que necesite ayuda sepa que puede acudir a nosotros sin miedo.
Uno de los momentos más emocionantes que recuerdo fue durante un viaje, cuando un usuario de más de cincuenta años vio el mar por primera vez. Su emoción reflejaba perfectamente la importancia de ofrecer experiencias que mejoren la calidad de vida y abran nuevas oportunidades.

Amanecer Salud Mental.
