La Dirección General de Tráfico (DGT) continúa, año a año, incrementando su recaudación en las carreteras de Castilla y León. El pasado año se superaron los 55,5 millones de euros, después de alcanzarse la cifra récord de 601.184 multas, lo que supone casi 1.650 sanciones al día y algo más de una cada minuto.
En la última década y al margen del año 2020, cuando la pandemia redujo drásticamente el tráfico en las carreteras y, por tanto, el número de denuncias hasta las 381.000, las sanciones no presentan una evolución regular y han oscilado entre las 429.239 de 2018, hasta las 600.721 de 2021, pasando por las 523.422 de 2023, según datos de la propia DGT a los que ha tenido acceso Ical.
Por provincias, el pasado año León se situó en cabeza con una recaudación de más de 9,4 millones de euros (101.225 multas), por delante de Valladolid, con 9,3 millones (100.334 sanciones) y Burgos, con casi ocho millones (81.804). En el extremo opuesto se sitúa la provincia de Soria con casi 3,7 millones (38.119), seguida de Palencia, con 4,1 millones (42.248) y Salamanca, donde se tramitaron 43.182 denuncias por valor 4,2 millones. En Segovia la recaudación ascendió a 6,3 millones (68.172), en Zamora se superaron los 5,3 millones (66.933) y en Ávila fueron 4,8 millones (50.167).
A nivel nacional, Madrid lidera el ranking provincial con más de 721.000 denuncias y una recaudación de 70,4 millones, seguida muy de cerca por Valencia (468.121) y Cádiz (369.586). Por comunidades autónomas, y excluyendo a Cataluña y País Vasco -que tienen las competencias transferidas-, Andalucía se mantiene como la comunidad donde más se multa, superando la barrera del millón y medio de sanciones.
El grueso de la recaudación descansa en los medios técnicos. Los radares fijos, de tramo y los dispositivos Velolaser, los radares portátiles de la DGT que, con un peso inferior a los dos kilos se pueden colocar de forma muy discreta en quitamiedos, trípodes o señales y envía las multas automáticamente, trabajan de forma ininterrumpida, permitiendo que el número de denuncias crezca sin necesidad de aumentar proporcionalmente el número de agentes en carretera.
Estos cinemómetro fueron el pasado año los responsables del 50,4 por ciento de la recaudación de multas en Castilla y León, con más de 28 millones de euros, un 4,1 por ciento más que en 2024. Por provincias, Valladolid se sitúa a la cabeza con más de 4,91 millones de euros, por delante de León, con 4,71 millones, y de Burgos, con 3,86 millones. Por el contrario, Salamanca se sitúa en la cola con 1,87 millones, seguida de Soria, con 1,91 y Palencia, con 2,1. En Zamora se alcanzaron los 3,23 millones, en Segovia los 2,88 y en Ávila los 2,42.
Los más ‘multones’
El más ‘multón’ de los radares fijos el pasado año fue el ubicado en el kilómetro 99 de la A-52, a la altura de Requejo (Zamora), en dirección Benavente, que alcanzó las 30.301 denuncias. En segundo lugar, con 28.076 multas, se situó el situado en el kilómetro 170 de la N-601, en la localidad vallisoletana de La Pedraja de Portillo, por delante del instalado en el Nudo Landa de Burgos, en el kilómetro 234 de la A-1, que ‘cazó’ a 22.158 conductores. Estas cifras están lejos de los 90.766 excesos de velocidad que detectó el ubicado en Valencia en el kilómetro 326 de la A-7.
Entre los cincuenta que más multas tramitaron en el conjunto de España también aparece uno instalado en el kilómetro 160 de la AP-66, entre los términos de Ardón y Valdevimbre, con 22.298 denuncias, otro en el kilómetro 125 de la A-1, en la localidad segoviana de Freno de la Fuente (14.329) y uno más en el kilómetro 347 de la A-6, en Manzanal del Puerto (León), que el pasado año impuso 14.143 sanciones.
En este sentido, cabe recordar que el pasado mes de febrero la DGT puso en marcha 33 nuevos radares en carreteras de once comunidades autónomas, dentro de un plan de instalación de nuevos puntos de control de velocidad en carreteras convencionales y vías de alta ocupación. En el caso de Castilla y León se instalaron cinco nuevos cinemómetros. En la provincia de Ávila se instalaron dos de tramo: uno en la AV-562, entre los kilómetros 9,1 y 11,4, y otro en la N-403, entre los kilómetros 83,2 y 86,2. En León comenzó a funcionar un nuevo radar fijo en la CL-623 (Km 7,1), en Segovia otro en la SG-205 (km 24,3) y en Valladolid en la VA-30 (Km 16,1).
La DGT se subraya que la velocidad inadecuada no solo aumenta la probabilidad de verse involucrado en un siniestro, sino que también incrementa la gravedad de las lesiones. Desde la implantación del primer plan de radares fijos en 2005, estos dispositivos han contribuido a reducir un 75 por ciento el número de víctimas mortales en carretera. Sin embargo, la velocidad sigue siendo un factor concurrente en el 24 por ciento de los accidentes mortales.
