El Turégano ya está donde quería estar (como mínimo) cuando inició la temporada 25/26, en la final por el ascenso desde la Regional de Aficionados hasta el grupo VIII de la Tercera División, Después de no lograr el título e liga que le hubiera reportado el ascenso directo, el cuadro rojillo tuvo que conformarse con el ‘camino largo’ jugando dos eliminatorias ante rivales de los más cualificados de la categoría.
La primera de estas eliminatorias quedó solventada en la tarde de ayer en el campo Nemesio Gómez, donde el equipo segoviano firmó las tablas con el Betis CF, logrando un 2-2 que hizo bueno el 4-1 conseguido en el partido de ida, y que coloca a los de Diego Yepes directamente en la final por el ascenso de categoría, que tendrá como oponente al San José, después de que el equipo soriano lograr derrotar a La Bañeza en el partido de vuelta (3-1) tras haber empatado a cero en la ida.
Siempre por delante
No fue el encuentro jugado en Valladolid uno de los más sufridos para el Turégano a lo largo de la temporada. Los tres goles de ventaja del partido de ida aplacaron mucho los ánimos de un Betis que necesitaba marcar pronto para creer en la remontada, pero que se encontró con un Turégano que sabía perfectamente lo que tenía que hacer para llevarse el partido, que pasaba por llevarlo siempre bien amarrado, impidiendo que se convirtiera en un correcalles, y así jugar con la ansiedad de su rival verdiblanco.
El gol de Alcubilla que significó el 0-1 en el primer tiempo vino a poner en evidencia que los de Diego Yepes no querían complicaciones. Y si bien es cierto que el Betis logró el empate, el 1-1 con el que se llegó al descanso dejaba a los locales muy presionados por tener que marcar tres goles en 45 minutos, y al Turégano sabedor de que aprovechando los espacios podía llevarse el partido, como estuvo a punto de suceder.
Las ocasiones en favor de los segovianos se fueron sucediendo aunque sin fortuna de cara al marco. Pero el 1-2 llegado desde los once metros por un penalti transformado por Carlos García apagó de manera total todas la ansias de remontada del Betis, que al igual que sucediera en el partido de ida logró marcar en el tiempo de descuento. Pero el 2-2 era más que insuficiente para los vallisoletanos, y el Turégano pudo jugar con más calma el final de una eliminatoria en la que fue mejor y, sobre todo, supo aprovechar su momento, algo fundamental en este tipo de partidos.
