ESTACIÓN DEL ESPINAR
La Estación de El Espinar es una de las pueblas pedáneas que forman el ayuntamiento del Espinar. Se asienta a unos 1200 metros de altitud sobre el nivel del mar, en terrenos caracterizados por una geografía abrupta de suelos graníticos dominados por extensos bosques de pinos surcados por los cauces de los ríos Gudillos, Moros y Voltoya además de varios arroyos, en la ladera norte del Sistema Central, en plena Sierra de Guadarrama.
Se ubica entre las poblaciones de Los Ángeles de San Rafael al norte, El Espinar al suroeste y San Rafael al sur, a escasos 43 km al sur de la capital provincial.
El desarrollo del ferrocarril a finales del siglo XIX se concretó en esta zona con la construcción de la línea Villalba-Segovia inaugurada el 29 de junio de 1888. Fue entonces cuando a iniciativa de don Manuel Fernández y Colón, marqués de Perales, se construyó la estación de ferrocarril en el barrio del Cogorrillo, a unos 3 km del centro de la villa de El Espinar, con el fin de mantener las comunicaciones en invierno y agilizar el transporte de la lana, producto del masivo esquileo de ovinos en la villa.

En torno a la Estación de El Espinar fueron levantándose progresivamente edificios de comerciantes e industriales, junto a nuevas viviendas para las personas que prestaban servicios al ferrocarril y a las nuevas industrias, lo que favoreció la aparición de un nuevo barrio que dio origen a la actual puebla de la Estación de El Espinar. La primera fábrica de maderas se construyó en 1901 y la segunda se abrió 20 años después. El desarrollo de esta puebla en torno a la estación del ferrocarril fue muy rápido, llegando a alcanzar prácticamente los 100 vecinos durante los primeros 30 años de sus existencia. Hoy sobrepasa los 650 habitantes censados, principalmente por viviendas de segunda residencia.
Durante los primeros tres cuartos del siglo XX, la industria maderera fue el principal motor económico de la nueva población, pero a medida que pasaba el tiempo, esta industria fue perdiendo terreno en beneficio del turismo, hasta desaparecer como actividad fabril.
Patrimonio histórico-artístico. Iglesia parroquial de San Antonio de Padua de construcción moderna. Celebra dos fiestas anuales: La Virgen del Carmen, a mediados de julio y el Festival de Música y Teatro en la Calle, el último fin de semana de junio.

LOS ÁNGELES DE SAN RAFAEL
La Urbanización de Los Ángeles de San Rafael es otra de las pueblas pedáneas (segunda) que forman parte del ayuntamiento del Espinar. Se asienta a unos 1.245 metros de altitud sobre el nivel del mar, en un solar de carácter extremadamente accidentado y entorno montañoso, como son los picos que la rodean: Cabeza Líjar de 1.823 m, La Peñota de1.945 m y el Alto del León de1.511 m, en plena Sierra de Guadarrama.
Los Ángeles de San Rafael se ubica entre las poblaciones de: Otero de Herreros al norte, Vegas de Matute al noroeste y la Estación de El Espinar al sur, a escasos 26 km al sureste de la capital provincial. Servida por las carreteras AP-61, N-603 y apeadero de tren.
En la actualidad tiene un censo de población permanente de unos 1670 habitantes.
Debido a la extensión de su territorio local y su emplazamiento, la urbanización forma parte de tres municipios distintos: El Espinar, Otero de Herreros y Vegas de Matute; y en 2019, las pueblas de Los Ángeles de San Rafael y Vegas de Matute crearon la Mancomunidad Intermunicipal para la gestión conjunta de servicios a ambos municipios.

El Plan Parcial que dio lugar a la urbanización de la finca “El Carrascal” origen de la población, fue aprobado el 28 de septiembre de 1967 a instancias de Jesús Gil. Dos años después, el 15 de junio de 1969, se hundió el techo del edificio donde se celebraba un banquete provocando la muerte de 58 personas y 147 heridos. Jesús Gil, dueño de todo el complejo, fue condenado a 5 años de prisión y 400 millones de pesetas de indemnización a los damnificados; salió de la cárcel 27 meses después gracias a un indulto que le concedió el gobierno.
Dispone de servicios como apeadero de Renfe, parada de autobús, ambulatorio, correos, oficina del Ayuntamiento; instalaciones de ocio que incluyen: hoteles, restaurantes, bares de copas, cine, piscina comunitaria, centro de spa, e instalaciones para practicar deportes, como tenis, pádel, cable esquí, fútbol, fútbol sala, fútbol 7, campo de golf de 24 hoyos e hípica.
SAN RAFAEL
San Rafael es otra de las poblaciones pedáneas (tercera) que forman el Ayuntamiento del Espinar. El solar en que se asienta San Rafael, está a unos 1.230 metros de altitud sobre el nivel del mar, lo que la convierte en una de las poblaciones levantadas a mayor altitud en la Sierra de Guadarrama, en terrenos graníticos rodeada por importantes cumbres y pasos de montaña que definen su paisaje, como son: Cabeza Líjar, La Peñota, Cueva Valiente y el Alto del León; cuyo término municipal humedece las aguas de los ríos Gudillos, Moros y Voltoya y de varios arroyos. En su montuoso entorno natural, podemos encontrar la antigua mina de Wolframio o viejos búnkeres de la Guerra Civil.
Se ubica entre las poblaciones: Estación de El Espinar al norte, El Espinar al oeste y Peguerinos (Ávila) al sur, dentro del Parque Natural Sierra Norte de Guadarrama, junto en la Calzada Real que unía Madrid con el palacio de la Granja, a escasos 30 km al sur de la capital provincial.


La población de San Rafel tiene su origen en la casa de postas que se construyó en 1784 por orden de Carlos III, como punto estratégico de descanso para diligencias y sus viajeros que cruzaban la Sierra de Guadarrama por la nueva vía, Calzada Real, que unía Madrid con el palacio de la Granja por el puerto del León. Entre los personajes que descansaron en esta primitiva fonda, encontramos al príncipe de Asturias y luego rey Carlos IV, y algún tiempo después, el 22 de diciembre de 1808, a Napoleón Bonaparte.
Como el tránsito de viajeros aumentaba exponencialmente, se instaló una oficina de correos y telégrafos que sirvió de acicate para la rápida aparición de nuevos edificios con sus respectivos moradores.
Durante el primer siglo de su existencia como incipiente núcleo poblacional, su economía dependía totalmente del tránsito de diligencias, el correo y el servicio de postas, que se expandiría a la explotación forestal, consistente en extraer madera para los diferentes usos como la construcción, fabricación de muebles, de carros, herramientas y enseres varios, y leña para la lumbre.

Sería a finales del siglo XIX y principios del XX, cuando San Rafael vivió su gran expansión, convirtiéndose en una colonia veraniega para la aristocracia y burguesía madrileña, que construyó lujosas mansiones (entonces llamadas localmente “hoteles”). Sería a partir de entonces cuando se inició el despegue expansivo de la industria de la construcción para crear infraestructura hotelera y viviendas locales para los nuevos vecinos empleados en la naciente industria. En la actualidad, a esas ya históricas líneas económicas, se suma la segunda vivienda, la gran demanda del creciente turismo rural con alojamiento, servicios de hostelería, senderismo y otras actividades al aire libre.
Tras la Guerra Civil, en 1943 se abrió en San Rafael el primer sanatorio antituberculoso de España.

Durante la segunda mitad del silgo XX, San Rafael volvió a experimentar otra gran expansión por la llegada de parte de la burguesía madrileña para escapar del calor de la capital y zambullirse en las aguas termales de la zona, ganándose entonces el apodo de “El pulmón de Madrid”. Convirtiéndose en lo que entonces se llamaba “lugar de veraneo” con la construcción de numerosas casonas, chalets y gran número de hoteles. Aquí acudían durante el verano gentes de alta alcurnia de la capital del reino, como lo eran los de la nobleza, de las artes y las ciencias, políticos, o simplemente adinerados.
En la actualidad, San Rafael tiene un censo poblacional de unos 2.560 habitantes, cuyo gentilicio es sanrafaeleños.
San Rafael hoy es un lugar muy bullicioso con muchos comercios y lugares de hostelería asentados en su vía principal que va de este a oeste, continuación del vial que desciende del puerto del León.
Patrimonio histórico-artístico. Iglesia parroquial de San Rafael Arcángel construida pasado el medio siglo XX , ermita de la Virgen del Carmen situada a los pies del Alto del León.
Celebra sus fiestas: la de los Gabarreros, el primer fin de semana de Marzo; San Rafael Arcángel, al último fin de semana de julio y las patronales de San Rafael Arcángel, el 29 de septiembre.

GUDILLOS
Gudillos es otra de las pueblas pedáneas (cuarta) que forman el Ayuntamiento de El Espinar. Se asienta a unos 1.320 metros de altitud sobre el nivel del mar, en un solar de relieve escarpado y montañoso entre cumbres elevadas y el valle fluvial de la vertiente norte de la Sierra de Guadarrama, en cuyo término municipal, predominan los pinares y el bosque de ribera a lo largo del cauce del río Gudillos, junto a carretera N-6 y el túnel del ferrocarril Madrid-Segovia. La apertura de la línea ferroviaria Villalba-Segovia se realizó 19 de julio de 1953, y fue entonces cuando se construyó la estación de Gudillos.
Tras la reconquista de estos territorios de manos mahometanas entre los siglos XI y XII, se repobló la zona, aunque no tenemos constancia de poblamiento alguno en este punto. La primera referencia nos llega el año 1417, cuando el Concejo de Segovia amplió los límites territoriales de El Espinar, incluyendo formalmente la entonces Venta de Gudillos dentro de su jurisdicción.
Parece ser que la entonces Venta Gudillos sería el origen de la puebla Gudillos, cuya primer referencia quedó plasmada en un mapa de Segovia y sus cercanías del año 1760. En 1953 se inauguró el apeadero de Gudillos en la línea Villalba-Segovia, facilitando el acceso a esta zona de la sierra.
En la actualidad está poblado por unos 12 habitantes permanentes, que fundamentalmente se dedican a la explotación de los recursos naturales de la zona, incluyendo la ganadería que pasta en sus amplios pastizales, y a los trabajos de conservación de los frondosos pinares que rodean el río Gudillos.
PRADOS
Prados es otra de las pueblas pedáneas (quinta) que forman el ayuntamiento de El Espinar. Se ubica entre las poblaciones de Los Ángeles de San Rafael al norte y la Estación de El Espinar al sur, a escasos 25 km al sur de la capital provincial.
Es uno de los núcleos poblacionales que recibió carta de poblamiento otorgada por Alfonso X bajo el nombre de Santa María de Prados y paso a engrosar el Sexmo de El Espinar, de la Comunidad de Villa y Tierra de Segovia. Actualmente está habitado por unas 4 personas.
—
* Juan Fco. Sanjuán Benito
www.juansanjuanbenito.es
