Esta semana dio comienzo en la Biblioteca Pública de la Fundación Caja Cega / Cajaviva en Fuentepelayo la XXI Campaña de Animación Lectora que promueve el área de cultura de la Diputación Provincial a través del Centro Coordinador de Bibliotecas contando con la colaboración de los ayuntamientos de la provincia y las bibliotecas del territorio.
En la inauguración de este ciclo en Fuentepelayo se contó con la actuación de la narradora Elia Tralará. Esta artista — nacida en Cobos de Segovia, directora teatral y coordinadora del Festival de Narradores Orales de Segovia — volvió a dejar patente su calidad como comunicadora. Si a sus habilidades escenográficas se le suma su especial gracejo y el cariño que ofrece a los espectadores, buena parte del éxito lo tiene asegurado.
En su actuación en la Biblioteca de la Fundación Caja Cega se dieron cita una treintena de personas adultas que se manifestaron como “fieles seguidoras” de Elia Tralará considerando que ya ha venido acudiendo a Fuentepelayo durante diversos años.
En esta ocasión, el espectáculo ofrecido llevaba por título ‘Cuando quise ser deportista de élite’, un montaje estrenado para la ocasión. Esta circunstancia no fue impedimento para cosechar un sonado triunfo expositivo. Se desprendió de su habitual ukelele y de su botijo; no necesitó de sus habituales temas musicales, y tampoco echó mano de sus conocidos romances para cautivar al respetable público. Elia Tralará solamente necesitó poner en funcionamiento su capacidad de imaginación y su fantasía a través de la superposición de situaciones cotidianas acaecidas en su niñez en Cobos en torno a las impresiones que le dejaron marcadas distintas figuras del deporte de nuestro país. Por momentos, sus sueños de convertirse en jugadora mediática de fútbol se hacían realidad cuando se alineaba en el equipo de su pueblo y disputaba partidos en los que tenía que enfrentarse a jugadoras tan avasalladoras como Esther ‘La Apisonadora’ o cuando le impactaba ver al equipo rival con entrenador y con camisetas de la misma marca y del mismo color, frente a su equipación basada en camisetas descoloridas y con anuncios de marcas comerciales en la espalda.
Un año más, la personalidad de Elia logró meterse en el corazón de los espectadores que llenaron la sala. El colofón a la presente actuación lo puso la actriz narradora exhibiendo con orgullo contenido un maillot deportivo con la imagen y el nombre de Cobos. Los espectadores quisieron hacerse una fotografía con la deportista de élite que algún día soñó ser. Con el apoyo incondicional de las gentes de Fuentepelayo puede hacerse realidad ese objetivo para llevarla en volandas hacia la ciudad de Los Ángeles. Ya decía Calderón de la Barca: “Porque los sueños, sueños son”.
