El Adelantado de Segovia
miércoles, 20 mayo 2026
  • Segovia
  • Provincia de Segovia
  • Deportes
  • Castilla y León
  • Suplementos
El Adelantado de Segovia

“Hemos vestido hasta a cuatro generaciones de segovianos”

Adiós a un clásico del comercio segoviano, ‘Confecciones La Fábrica’ cierra tras 38 años

por Sara Suarez Velasco
20 de mayo de 2026
Santos y Serafín Pérez Sánchez en la puerta de ‘Confecciones La Fábrica’ en Blanca de Silos. / HÉCTOR CRIADO

Santos y Serafín Pérez Sánchez en la puerta de ‘Confecciones La Fábrica’ en Blanca de Silos. / HÉCTOR CRIADO

Compartir en FacebookCompartir en XCompartir en WhatsApp

Fuentepelayo acoge una charla sobre la prevención frente al cáncer colorrectal

Cinco días de fiesta donde no falta de nada

La 43 edición de la Muestra de Teatro Especial de Fuentepelayo reunirá a once grupos participantes

Pocas tiendas pueden presumir de haber acompañado a varias generaciones de familias segovianas. ‘Confecciones La Fábrica’, ubicada en la calle Blanca de Silos, echará el cierre definitivo el próximo 30 de mayo después de 38 años de actividad. Detrás del mostrador han estado durante todo este tiempo los hermanos Pérez Sánchez: Vidal, Santos y Serafín, tres nombres ligados desde hace décadas al comercio textil de Segovia.

La historia de ‘La Fábrica’ comenzó realmente unos años antes, en 1983, cuando los tres hermanos abrieron ‘Almacenes Flor Catalana’. El éxito del negocio les llevó a dar un paso más y apostar por un local de grandes dimensiones en una calle que entonces era uno de los principales ejes comerciales de la ciudad.

Ahora, después de casi cuatro décadas de atención personalizada, arreglos de ropa, asesoramiento cercano y fidelidad a un modelo tradicional de comercio, la tienda se despide. No por falta de ventas, ni por jubilación obligada, sino por una oportunidad empresarial: el local albergará próximamente una franquicia del Grupo Día.
Serafín Pérez Sánchez repasa junto a EL ADELANTADO la historia del negocio, la evolución del comercio y el vínculo creado con varias generaciones de clientes.

— ¿Cómo nació la idea de abrir ‘Confecciones La Fábrica’ en 1988?
— Pues nació a raíz de que ya teníamos otro negocio, ‘Almacenes Flor Catalana’, que abrimos los tres hermanos en el año 1983. Como el negocio iba muy bien, quisimos expandirnos un poco. Dos de nosotros nos quedamos allí y mi hermano Santos se vino aquí junto con varios trabajadores que ya teníamos atendiendo al público.

— ¿Qué tenía entonces Blanca de Silos para apostar por ella?
— Buscábamos un local de ciertas dimensiones. Barajamos varios sitios, pero esta calle en aquel momento era bastante comercial y nos gustó mucho. Además, el local encajaba dentro de las posibilidades y del tipo de negocio que queríamos montar.

— Antes de ‘La Fábrica’ ya trabajaban en el sector textil. ¿Qué les enseñó aquella etapa previa?
— La experiencia ya era buena porque llevábamos años trabajando juntos en ‘Flor Catalana’. Conocíamos perfectamente el sector y esto fue simplemente una expansión del negocio.

— ¿Siempre tuvieron claro que querían trabajar juntos?
Sí, siempre. Hemos llevado toda la vida trabajando juntos. Esto ha sido como un matrimonio. Si uno no cede, el otro tampoco. Nunca hemos tenido problemas importantes entre nosotros. Ha habido diferencias de opinión, claro, pero nada más. Desde 1983 seguimos unidos y llevando juntos los dos negocios.

“El comercio cercano y familiar se va a perder. Aún quedamos algunos de la vieja escuela, pero las generaciones jóvenes están acostumbradas a entrar en una tienda y ni saludar”

— Después de tantos años, ¿cuál cree que ha sido la clave para entenderse?
— El respeto y saber ceder. Eso ha sido fundamental. Aquí nunca ha habido enfrentamientos serios. Cada uno sabía cuál era su papel y al final siempre hemos tirado los tres hacia adelante.

— Han vestido a varias generaciones de segovianos. ¿Qué se siente cuando entran los hijos o nietos de aquellos primeros clientes?
— Pues te das cuenta de que tú también te haces mayor. Pero es una satisfacción enorme haber atendido a padres, hijos y nietos. Incluso a cuatro generaciones en algunos casos. Eso es algo muy bonito y que demuestra la confianza que la gente ha tenido siempre en nosotros.

— Imagino que después de tantos años habrá muchísimas historias y clientes especiales.
— Muchísimas. Es imposible quedarse con una sola. Siempre hay clientes con los que acabas creando un vínculo especial, independientemente de que compren mucho o poco. Al final son muchos años compartiendo conversaciones y momentos cotidianos.

— ¿Qué importancia tenía para ustedes conocer a los clientes por su nombre?
— Mucha. A todos quizá no les recuerdas el nombre de primeras, pero sí la cara, la familia o alguna referencia. Muchas veces te dicen quiénes son y enseguida caes: “Claro, si eres el marido de… o el hijo de…”. Esa cercanía siempre ha sido muy importante para nosotros.

— ¿Cree que ese comercio cercano y familiar se está perdiendo?
— Sí, se va a perder. Todavía quedamos algunos de la vieja escuela, pero cada vez menos. Ahora entras en algunos establecimientos y ni siquiera te saludan. Hay generaciones que están acostumbradas a eso, pero aun así la gente sigue agradeciendo un trato cordial, un asesoramiento o simplemente una conversación agradable.

— ¿Cómo era comprar ropa hace 30 años y cómo es ahora?
— Antes había mucha más cercanía. Nosotros seguimos trabajando como el primer día: atendiendo personalmente, asesorando, cogiendo bajos, arreglando pantalones… haciendo todo lo necesario para que el cliente se vaya satisfecho.

Ahora las costumbres han cambiado mucho. Hay gente que entra y sale sin decir ni hola ni adiós. Yo no soy de esa generación. Para mí siempre será importante saludar, despedirse y dejarse aconsejar por el dependiente.

— ¿Cuándo empezaron a notar que el comercio estaba cambiando?
— Hace ya bastantes años. A nosotros internet realmente no nos afectó demasiado porque nuestro público era otro. Sí nos plantearon hacer página web o vender online, pero no era nuestra filosofía.
Después llegó la proliferación de franquicias. Muchas abrieron y muchas también cerraron al poco tiempo. Nosotros, sin embargo, hemos conseguido mantenernos durante muchísimos años.

— Entonces, ¿el cierre no se debe a la jubilación?
— No exactamente. Cerramos porque nos ha surgido una oportunidad. El local es nuestro, tiene unos 450 metros cuadrados y hemos llegado a un acuerdo para alquilárselo al Grupo Día, que abrirá aquí un supermercado. Nos ha venido bien a ambas partes y creemos que era una oportunidad que no podíamos desaprovechar.

— ¿Cuál diría que ha sido siempre la filosofía de ‘Confecciones La Fábrica’?
— La atención al público. Siempre hemos pensado que el cliente era lo primero. Evidentemente estamos para ganar dinero, pero también para que el cliente salga satisfecho y se lleve un producto de calidad a un precio justo.

— ¿Y qué les diferenciaba de otras tiendas?
— Sobre todo el surtido. Aquí siempre ha habido muchísimo género y muy variado. Tocábamos muchos sectores: hogar, niño, caballero y señora. Durante muchos años trabajamos muy bien la ropa infantil con marcas importantes y siempre apostando por la calidad.

— Han vivido toda la evolución de Blanca de Silos. ¿Recuerdan alguna época especialmente buena?
— Sí, sobre todo los años 80 y 90. Fueron muy buenos comercialmente. Había muchísimo movimiento.

— También vivieron la peatonalización de la calle. ¿Cómo la recibieron?
— En un principio estábamos en contra. Queríamos que la calle se arreglara y quedara bonita, como está ahora, pero preferíamos que siguieran pasando coches. Aun así, por nuestra ubicación al principio de la calle, tampoco nos afectó demasiado.

— ¿Cómo están viviendo estos últimos días de liquidación y despedidas?
— Muy bien, la verdad. Está siendo emocionante. Mucha gente viene y nos dice: “¿Y ahora dónde voy a comprar?”. Otros nos dicen que les hemos hecho una faena cerrando. Pero al mismo tiempo entienden que nos ha llegado el momento y se alegran por nosotros.

— ¿Les da pena pensar en no volver cada mañana a la tienda?
— Claro que sí. Si dijera que no, mentiría un poco. Son muchísimos años viniendo aquí todos los días y estando cara al público. Eso se echará de menos.

Pero también llega otra etapa. Ahora habrá más tiempo para la familia, para cuidar de los nietos, recogerlos del colegio… Ya nos tienen preparadas muchas tareas nuevas.

— ¿Cómo les gustaría que Segovia recordara ‘Confecciones La Fábrica’?
— Creo que la mejor manera de recordarnos es lo que está pasando ahora. Desde que anunciamos la liquidación, la respuesta de la gente ha sido increíble. Desde el primer día pusimos toda la tienda al 50% porque queríamos que nuestros clientes pudieran aprovecharlo. Había muchísimo género y no hemos ido aumentando descuentos poco a poco: desde el principio quisimos hacerlo así. Y la gente lo ha valorado muchísimo.

Compartir en Facebook122Compartir en X76Compartir en WhatsApp
El Adelantado de Segovia

Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda

  • Publicidad
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • KIOSKOyMÁS
  • Transparencia
  • Términos y condiciones

No Result
View All Result
  • Segovia
  • Provincia de Segovia
  • Deportes
  • Castilla y León
  • Suplementos

Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda