La Lastrilla albergó este sábado el primer festejo -no popular- de la temporada taurina en la provincia de Segovia y lo hizo un festival de aires de toreo clásico, con diestros de corte artístico como Julio Aparicio, David Luguillano y Emilio de Frutos, un entregado Julio Benítez ‘El Cordobés’ y dos novilleros con unas formas especiales, Juan Bohórquez ‘Juanillo’ y el segoviano Jaime Hermosa, cada uno con su concepto. Dos orejas pasearon Luguillano, El Cordobés, Juanillo y Hermosa, en un festejo que registró una buena entrada y en el que se dio la vuelta al ruedo a tres ejemplares de Cayetano de Frutos y Vellosino.

Aparicio se presentó en La Lastrilla fiel a su peculiar manera de andar por la vida. Con un traje más de paisano que de corto, pero con su particular sello clásico. Hizo el paseíllo con la aparente necesidad de ponerse delante de un astado para recuperar un ánimo que parece haber perdido en algún lugar. Le valió entre comillas el ejemplar que le tocó en suerte porque no le puso en aprietos, fruto de la nobleza que tenía, pero no le valió por lo justo de fuerzas que estaba y las dolencias que presentaba en la pata derecha trasera. Bajo esta coyuntura, pudo dejar detalles del buen torero que fue durante su época en activo en el cierre de faena, sin terminar de encontrar tino con el acero.

Luguillano se gustó con el segundo, un novillo que tuvo movilidad y nobleza, al que se puso a torear desde el inicio. Desde la salida, meciendo el capote con estilo, y continuando en redondo con la muleta con un clásico concepto, tras brindar al joven ganadero Cayetano de Frutos. También hubo buenos naturales y detalles por bajo de gran estética, dentro de una actuación que abrochó enterrando algo más de medio acero y cortó dos orejas. Al animal se le dio la vuelta al ruedo.

De Frutos toreaba en casa y lo hizo a placer. Con un ejemplar flojo de Vellosino, pero de gran calidad y duración. Con delicadeza y suma suavidad, el segoviano consiguió sacar el buen fondo del animal para firmar una conjunta y redonda faena. De Frutos se hartó a torear con infinitas tandas, dejando momentos muy inspirados, hasta que sonó el primer aviso, dentro de una actuación que fue ovacionada tras el irregular uso de la espada.

El Cordobés rápido mostró su disposición al recibir a su oponente con una larga cambiada y ganas a la verónica. El hijo del Benítez, en su nueva etapa apoderado por Israel Lancho, fue todo entrega ante un bravo novillo de Cayetano de Frutos. El astado de la divisa segoviana descompuso en ocasiones al torero y destapó ciertas carencias. El diestro cordobés tuvo que tirar de arrimón de rodillas final para recuperar el volumen álgido que obtuvo en el trasteo inicial. Remató de un certero espadazo y cortó dos orejas.

Juanillo demostró sus artísticas maneras con otro astado de Vellosino, que tenía fijeza y humillación y que pedía colocación y sitio. No fue fácil, pues requería entendimiento, pero cuando el novillero sevillano expuso consiguió pases de mérito con un corte especial, que no se aprende en las escuelas. El pellizco andaluz. Se tiró con todo en la suerte suprema y paseó dos trofeos.

Cerró la tarde el joven Hermosa, que tuvo el detalle de brindar a sus compañeros de cartel en un gesto de admiración. Encaró el compromiso con aires antiguos en plena era de la inteligencia artificial. Y es que la naturalidad que destila el novillero de la Escuela de Segovia está en peligro de extinción en estos tiempos de prisas y redes sociales. Unas formas casi inéditas. Una naturalidad que no se compra en los bazares chinos. Y así toreó el de Hontanares de Eresma, con naturales que fueron una delicia. El buen hacer del segoviano se tradujo en una aparente facilidad para administrar los tiempos de un animal de calidad especial. No falló con la tizona y cortó dos apéndices, con otro novillo de vuelta al ruedo. De esta manera, se puso el broche a una entretenida tarde, con momentos de buen toreo y aires clásicos.
FICHA
Plaza de Toros de La Lastrilla (Segovia). Primer festejo de la Feria de San Isidro. Más de tres cuartos de entrada. Novillos de Vellosino y Cayetano de Frutos (cuarto), desiguales de presentación y de buen juego en líneas generales. Segunda, cuarto y sexto fueron reconocidos con la vuelta al ruedo.
Julio Aparicio, saludos.
David Luguillano, dos orejas.
Emilio de Frutos, ovación (aviso).
Julio Benítez ‘El Cordobés’, dos orejas.
Juan Bohórquez ‘Juanillo’, dos orejas.
Jaime Hermosa, de la Escuela Taurina de Segovia, dos orejas.
