El Aula Magna del Campus de Santa Cruz la Real de Segovia acogió el estreno de A Midsummer Nightmare, una creación original del IEU Theatre Club que partió del universo de William Shakespeare (1564-1616) para construir una comedia sobre el propio hecho de hacer teatro.
La propuesta de los alumnos de IE University no fue una adaptación concreta de ninguna obra del genio inglés, considerado uno de los autores más influyentes de la historia universal, puesto que el objetivo no era montar con fidelidad A Midsummer Night’s Dream ni Romeo and Juliet (aunque el espíritu de ambas obras sobrevolara la función). El punto de partida fue sencillo: una compañía universitaria se propone representar un clásico de Shakespeare, pero nunca termina de decidir cuál. A partir de ahí, la obra avanza entre escenas que se solapan, decisiones contradictorias y equívocos que acaban siendo asimilados en la propia representación teatral.
Y es que lo que comienza como un intento de organizar una función teatral termina convirtiéndose en una cadena de errores, discusiones y elecciones imposibles. Ese aparente desorden o caos en el Aula Magna era en realidad el motor de una comedia coral y metateatral que hablaba, con humor e ironía, del caos, de los malentendidos y del placer de crear juntos.
Sobre el escenario participaron ocho actores, acompañados por dos estudiantes en dirección y otros dos en producción y comunicación. Esa estructura real del equipo formó parte también del proceso de escritura. El texto se pensó para ellos, con sus perfiles y su energía; y la obra no escondió las dinámicas del grupo, puesto que el objetivo era convertirlas en puro material dramático. Así, parte de la frescura que se vio en el escenario surgió, precisamente, de esa cercanía y de esa complicidad.
DIRECCIÓN ESCÉNICA
El proyecto contó con la tutoría de la dramaturga y directora Natalia Barraza. El proceso fue intenso y concentrado: las primeras reuniones tuvieron lugar a finales de febrero; y durante marzo y abril, Barraza trabajó en la escritura del texto. No partió de un libreto cerrado, sino de una base flexible que fue ajustando a medida que avanzaban los ensayos. Los personajes se fueron construyendo en diálogo con los actores y con lo que espontáneamente brotaba del trabajo colectivo.
A principios de mayo, ya en Segovia, Barraza asumió la dirección escénica propiamente dicha. Su labor se centró en ordenar el material, afinar el ritmo, reforzar la comicidad y dar coherencia al conjunto. Asimismo, ayudó a resolver cuestiones técnicas relacionadas con el espacio, la iluminación, el sonido y las transiciones en un espacio imponente e histórico como es el Aula Magna de IE University, levantada en el siglo XV, en época de los Reyes Católicos.
Más allá del texto inicial, Barraza pone de manifiesto que «lo importante ha sido acompañar en lo que ha sido el proceso, para que la obra resultara clara, viva y segura para los estudiantes; el grupo ha sido muy bueno y estoy convencida de que los alumnos han adquirido herramientas que les van a ser muy útiles para futuros proyectos».
Barraza cuenta con una trayectoria consolidada en el ámbito de la creación escénica contemporánea. Formada en Dirección Escénica y Dramaturgia por el Institut del Teatre de Barcelona, su trabajo se sitúa en el cruce entre cuerpo, imagen, tecnología y pensamiento crítico. Ha desarrollado propuestas interdisciplinares que dialogan con el teatro visual y gestual, el teatro de objetos y de texto, el circo contemporáneo, la danza y la performance.
Asimismo, Barraza compagina la creación con la docencia en la Escuela Superior d’Arts Escèniques Eòlia, donde imparte asignaturas vinculadas a la puesta en escena y las nuevas tendencias. Colabora además con la revista Ítaca con análisis de espectáculos desde una mirada filosófica y ha impulsado el programa A.C.E.C., dedicado al acompañamiento de procesos de creación escénica contemporánea. Su última pieza, RARA AVIS, se estrenó en el Circ d’Hivern del Ateneu Popular de 9Barris, y en la actualidad trabaja en un proyecto de cine en directo inspirado en Italo Calvino.
La representación confirmó, una vez más, el importante espacio que ocupan las humanidades en el modelo educativo que propone IE University. El Theatre Club encaja a la perfección en la filosofía de IE, una institución que apuesta por las humanidades con la convicción de que la cultura, la historia, la filosofía y las artes forman parte esencial de la educación. Lo que ocurrió en el Aula Magna de Segovia fue, en ese sentido, algo más que una función de fin de curso: fue teatro en el sentido más completo de la palabra.
