El Adelantado de Segovia
sábado, 16 mayo 2026
  • Segovia
  • Provincia de Segovia
  • Deportes
  • Castilla y León
  • Suplementos
El Adelantado de Segovia

Saturación, peligro y ruido en San Gabriel: los vecinos piden limitar la calle a 30 km/hora

Los residentes de la zona denuncian exceso de tráfico, aceras estrechas y falta de control de velocidad en una vía utilizada a diario por escolares y aseguran que caminar por la calle es un riesgo

por Sara Suarez Velasco
16 de mayo de 2026
Calle San Gabriel. / Alejandra Serna

Calle San Gabriel. / Alejandra Serna

Compartir en FacebookCompartir en XCompartir en WhatsApp

Movilidad retomará en la segunda quincena de junio las obras de rehabilitación de la Cuesta de los Hoyos

El aniversario 125 de El Adelantado debate cómo convertir en realidad el PTF

La ciudad supera los cinco millones de viajes al año en su red de autobuses urbanos

Durante más de tres décadas, Javier Matesanz ha visto transformarse la calle San Gabriel de Segovia desde la ventana de su casa, en el número 48. Lo que en 1992 era una pequeña vía casi desconocida para la mayoría de los segovianos hoy es “una ronda interior improvisada”, asegura, por la que circulan miles de vehículos cada día.

“Esto era conocido como la Cueva de la Zorra y era una calle muy de vecinos. Apenas pasaba nadie salvo quienes vivíamos aquí o quienes iban a la pequeña industria de ‘Santa Teresa’. En aquel momento, el tráfico era únicamente descendente, no existían las rotondas actuales y la calle desembocaba en un semáforo hacia Vía Roma. Por aquí no pasaba más que la gente del barrio” explica Matesanz.

“Esta nunca fue una calle preparada para absorber tráfico”, insiste Javier Matesanz, vecino de la zona. “Hay aceras de un metro, en algunos tramos incluso menos, y además están prácticamente a nivel del asfalto”, asegura

El gran punto de inflexión llegó, en su opinión, con el cierre del tráfico bajo el Acueducto. “Todos los segovianos entendemos la necesidad de proteger el monumento, pero aquello partió la ciudad en dos”, sostiene. El tráfico comenzó a redistribuirse por otras vías interiores y San Gabriel acabó absorbiendo parte de ese flujo.

Al principio, el cambio no fue inmediato. Pero coincidieron varias circunstancias: el aumento del tráfico en Padre Claret, las obras y problemas derivados de dicho parking y la incapacidad de algunas calles para asumir el volumen de vehículos. “Todo se hizo alrededor de nuestra calle para intentar que pasaran más coches: rotondas, ampliaciones… pero el problema sigue ahí”, explica.

LAS ACERAS SON DE UN METRO Y PASAN MILES DE COCHES
La principal preocupación de los vecinos no es ya el ruido ni la contaminación, sino la seguridad.
“Esta nunca fue una calle preparada para absorber tráfico”, insiste Matesanz. “Hay aceras de un metro, en algunos tramos incluso menos, y están prácticamente a nivel del asfalto”.

Además, es vía da acceso diario a colegios e institutos, por lo que decenas de menores la recorren cada mañana y cada mediodía. “Ves grupos de chicos subiendo que directamente no caben en la acera”, afirma. “Es un problema estadístico: si pasan miles de coches, basta con que uno se despiste”.

Matesanz asegura que ha habido accidentes y salidas de vía durante los últimos años. “Han tirado una farola. Un coche terminó estampado en la puerta de un vecino y el motor cayó literalmente a la acera”.

Aunque reconoce que los atropellos graves no han sido frecuentes, cree que eso se debe, precisamente, a que muchos peatones han dejado de usar la calle por miedo. “Hace poco leí la carta de una vecina que decía que había dejado de ir andando por San Gabriel y que ahora subía en coche por temor. Eso ya dice mucho”.

EL AYUNTAMIENTO PRIORIZA EL TRÁFICO
Los vecinos admiten que la solución no es sencilla. “Segovia tiene la configuración que tiene y cada vez usamos más el coche”, reconoce. Pero reclaman medidas inmediatas para reducir el riesgo.

Entre las peticiones, Matesanz menciona el control real de la velocidad, el cumplimiento del límite de 30 kilómetros por hora y la restricción del paso de autobuses turísticos.

“Los carteles de 30 están, pero nadie baja a 30. Si lo haces, montas una caravana”, afirma. Según su percepción, la mayoría de vehículos circula entre 40 y 50 kilómetros por hora.

“Da la sensación de que la prioridad municipal es que los coches pasen y circulen. No se amplían aceras, no se controla especialmente la velocidad y mientras tanto los peatones quedan relegados”.

También critica el estado de algunas vías cercanas y el uso del adoquín como pavimento urbano en zonas de gran circulación. “El adoquín no soporta el tráfico del siglo XXI”, sentencia. “Cada vez que Padre Claret o Vía Roma se deterioran, parte del tráfico vuelve a desviarse por aquí”.

Pese al cansancio, los vecinos siguen reclamando soluciones antes de que se produzca un accidente grave. “Lo raro”, concluye Javier Matesanz, “es que no haya pasado ya”.

Nace una plataforma vecinal para reclamar soluciones al tráfico y a la inseguridad

Los vecinos de la calle San Gabriel han constituido recientemente la Plataforma de Afectados por el Tráfico de la Calle San Gabriel para reclamar al Ayuntamiento de Segovia medidas urgentes que reduzcan el tráfico, mejoren la seguridad vial y frenen el deterioro de la calidad de vida en la zona.

La plataforma inició sus primeras acciones visibles el pasado 30 de abril con la colocación de carteles en ventanas y balcones como forma de protesta ante una situación que consideran “insostenible” tras años de quejas vecinales sin soluciones efectivas. Los residentes denuncian que esta vía soporta desde hace décadas un volumen de tráfico muy superior al adecuado para sus características urbanas y aseguran que distintas decisiones municipales han acabado convirtiendo San Gabriel en una importante vía de paso interior.

Según explican, la combinación de doble sentido de circulación, fuerte pendiente, curvas cerradas, escasa visibilidad y aceras estrechas genera un riesgo constante para los peatones, especialmente para los numerosos escolares y jóvenes que utilizan diariamente la calle para acudir a centros educativos cercanos. La plataforma advierte además de un aumento de accidentes, atropellos y situaciones de peligro en los últimos años.

Junto a la inseguridad vial, los vecinos alertan también de los elevados niveles de ruido y contaminación provocados por el tráfico continuo y por el paso frecuente de autobuses turísticos y vehículos pesados. A su juicio, el actual modelo de movilidad prioriza la circulación y el turismo frente al bienestar de quienes residen en el barrio.

Entre las principales reivindicaciones planteadas figuran la prohibición del paso de autobuses turísticos y camiones, la instalación de radares y semáforos, la ampliación de aceras, la mejora de los pasos de peatones y la reducción del volumen de vehículos hasta niveles “asumibles”. La plataforma asegura que su objetivo es lograr “cero atropellos, cero accidentes y una mejora real de la calidad de vida” y hace un llamamiento a vecinos y colectivos de la ciudad para sumarse a la movilización.

 

Los autobuses circulan a escasos centímetros de la acera.
Los autobuses circulan a escasos centímetros de la acera.

“He tenido que aislar toda la casa para soportar el ruido y la contaminación”

Concha Núñez Martín lleva 33 años viviendo en la calle San Gabriel y asegura que la transformación de la vía durante las últimas décadas ha sido “tremenda”. Cuando llegó al barrio, recuerda, la calle tenía un único sentido de circulación y el tráfico era “el normal de una calle de vecinos”. Hoy, en cambio, describe una situación marcada por el ruido constante, la contaminación y el paso continuo de vehículos y autobuses turísticos.

“En verano antes podías dormir con la ventana abierta. Pasaba algún coche de vez en cuando, pero ahora es imposible”, lamenta. Según explica, el incremento del tráfico ha obligado a muchos vecinos a adaptar sus viviendas para aislarse del ruido y del humo. En su caso, asegura haber instalado dobles ventanas, doble puerta e incluso reformado la fachada de su casa. “Tengo la casa súper aislada y aun así la entrada está negra. El humo entra por todas partes”, afirma.

Núñez considera que la situación se agravó tras los cambios de movilidad derivados del cierre al tráfico bajo el Acueducto y critica que durante años no se hayan adoptado soluciones de fondo. “Todo se hace a corto plazo.

Entiendo que el tráfico tiene que pasar por algún sitio, pero no se puede meter todo el tráfico de Segovia por una calle como esta”, sostiene. Entre las principales preocupaciones señala la inseguridad peatonal. Recuerda que las aceras son muy estrechas, en algunos tramos prácticamente al mismo nivel que la calzada, y que diariamente pasan numerosos escolares camino de colegios e institutos cercanos. “Hay zonas donde un carrito de bebé tenía dos ruedas dentro de la acera y dos fuera”, explica.

Núñez insiste especialmente en el impacto del tráfico turístico. “Pasan autobús tras autobús todos los días. En Semana Santa o durante Titirimundi esto es agobiante”, denuncia. A su juicio, la ciudad ha priorizado el turismo frente a la calidad de vida de los residentes. “Lo primero tendría que ser pensar en los que vivimos aquí”.

Aunque reconoce que el problema del tráfico en Segovia es complejo, reclama medidas inmediatas para reducir el riesgo y la contaminación. Entre ellas, pide limitar el paso de autobuses turísticos, reforzar el control de velocidad y estudiar soluciones de movilidad a largo plazo. “Que pongan radares, multas o lo que sea, pero algo tienen que hacer”, reclama.

Tras más de tres décadas viviendo en San Gabriel, reconoce sentirse “desesperada” y con sensación de abandono institucional. “Hemos hablado con concejales y con todo el mundo durante años, pero no ha servido de nada”. Pese a ello, los vecinos seguirán movilizándose porque temen que, tarde o temprano, ocurra una tragedia grave. “Un día va a haber una desgracia en esta calle”, concluye.

Concha Núñez Martín frente a la fachada de su vivienda.
Concha Núñez Martín frente a la fachada de su vivienda.

“Las casas están muy pegadas a la calzada. Saludamos a los turistas desde la ventana”

Marián Herrero, vecina del número 34 de la calle San Gabriel desde 2008, asegura que el tráfico en la zona ha empeorado hasta convertir la vía en uno de los puntos más conflictivos del barrio. Afirma que absorbe vehículos cuando hay cortes en otras vías y que su uso como ruta habitual se ha consolidado. “Cada vez que hay problemas en Padre Claret, todo el tráfico acaba pasando por aquí”, explica.

Herrero denuncia el exceso de tráfico y la velocidad de los vehículos en una calle con fuerte pendiente y pasos de peatones peligrosos. “No paran. Tienes que quedarte quieta hasta ver que te han visto”, afirma.

Otro de los puntos que destaca es el impacto del tráfico turístico y de los autobuses. “Las casas están pegadas a la calzada. Saludamos a los turistas desde la ventana”, señala. Además, denuncia las dificultades de aparcamiento en el barrio en fines de semana y durante eventos.

Herrero pide que se refuerce el control de velocidad y que la calle tenga un carácter más residencial. “Si no se puede reducir el tráfico, al menos que los coches vayan despacio”, sostiene. También lamenta que muchas medidas previstas en planes de movilidad no se hayan ejecutado.

Los vecinos han colocado carteles en sus ventanas, como primera medida.
Los vecinos han colocado carteles en sus ventanas, como primera medida.
Compartir en Facebook122Compartir en X76Compartir en WhatsApp
El Adelantado de Segovia

Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda

  • Publicidad
  • Política de cookies
  • Política de privacidad
  • KIOSKOyMÁS
  • Transparencia
  • Términos y condiciones

No Result
View All Result
  • Segovia
  • Provincia de Segovia
  • Deportes
  • Castilla y León
  • Suplementos

Edición digital del periódico decano de la prensa de Segovia, fundado en 1901 por Rufino Cano de Rueda