El proyecto de la Base Logística del Ejército de Tierra (BLET), que se está instalando en Córdoba, mantiene su cronograma de actuaciones urbanísticas, estando previsto que concluyan a finales de 2028 y que la base esté operativa a finales de 2029.
Esta información me ha recordado la enorme decepción que supuso para Segovia la visita del entonces Jefe del Estado Mayor del Ejército, Francisco Varela Salas, en marzo de 2021, para comunicar a las autoridades municipales la decisión de llevar a Córdoba la BLET, en la que se concentrarían todas las unidades y centros logísticos diseminados por España, lo que supondría la desaparición del Parque y Centro de Mantenimiento de Sistemas Acorazados número 2 de Segovia (PCMASA nº2), que se integraría en ese centro.
La celeridad de las instituciones andaluzas para conseguir la ubicación en su territorio, contrastó con la aparente lentitud de las regionales y provinciales a la hora de buscar o atraer nuevas posibilidades para nuestro centro fabril militar. Una pena.
Con esa decisión los segovianos perdimos una gran oportunidad de crecimiento y desarrollo del que disfrutará Córdoba, que obtendrá un gran impulso económico que transformará su modelo productivo, generador de empleo de alta cualificación.
El nuevo centro logístico integrará tecnología de vanguardia y promoverá innovación en la industria de defensa. Además, mejorará la eficacia y reducirá costes en el mantenimiento de las infraestructuras del Ejército. Se prevé la creación de 1.700 puestos de trabajo, la mayoría para personal civil, en áreas como tecnología, mantenimiento y gestión.
La BLAE actuará como un centro de innovación, impulsando el desarrollo de tecnologías como la inteligencia artificial, los drones y la gestión energética sostenible. Su presencia atraerá a empresas y centros de investigación, generando un ecosistema de innovación y desarrollo.
Esta base logística va más allá de una simple instalación militar. Busca transformar la provincia de Córdoba en un centro de innovación y desarrollo tecnológico en el ámbito de la defensa y la seguridad. Será pionera en Europa por su integración tecnológica, eficiencia energética y concepto de campus abierto.
No cabe duda que La Base Logística del Ejército de Tierra en Córdoba ofrece numerosas ventajas, incluyendo la economía de medios, la centralización de operaciones, la implementación de tecnología avanzada, la creación de empleos y la mejora de la eficiencia logística del Ejército. Sin embargo, esta instalación centralizada tiene un riesgo estratégico a tener en cuenta, ya que una catástrofe natural o un solo ataque exitoso a sus instalaciones con aviación, misiles de largo alcance o drones puede paralizar significativamente la capacidad militar de un país. Ahora con la guerra Rusia-Ucrania o el ataque sorpresa de Israel sobre Irán, somos testigos de ello.
Por el contrario, mantener la dispersión de unidades logísticas militares en el territorio nacional es una importante medida de seguridad para evitar que se pueda paralizar completamente la capacidad de respuesta del ejército. Si una instalación es afectada, la existencia de otras instalaciones operativas minimiza el impacto en la capacidad militar.
Esta dispersión estratégica es un principio clave para la seguridad y la defensa nacional. Permite una mayor flexibilidad y capacidad de respuesta ante diversas situaciones, minimiza los riesgos y mantiene la eficiencia en situaciones de conflicto. Además, la dispersión dificulta la localización y el ataque coordinado por parte del enemigo.
De todo ello, podemos deducir que no hubiera sido muy descabellado haber potenciado las capacidades del PCMASA nº2 y de otros posibles parques y centros del Ejército de Tierra existentes en la actualidad, pero ya se sabe, la tensión entre decisiones políticas y económicas y las prioridades militares basadas en la seguridad nacional y la defensa es un tema recurrente.
Pese a la intención de centralizar todos los servicios en la Base Logística de Córdoba, el Ministerio de Defensa pone en valor el trabajo del PCMASA nº2 como centro fabril militar pionero en la aplicación de la economía circular en la gestión de sus sistemas de trabajo, centrados en el mantenimiento y recuperación de vehículos y piezas para las distintas unidades.
El desarrollo de proyectos vinculados a la estrategia de economía circular, que se llevan a cabo actualmente, abre una ventana al mantenimiento de la actividad del PCMASA nº2 en Segovia. Podría impulsar un desarrollo más sostenible y eficiente, reduciendo residuos y fomentando la reutilización de recursos. Esto no solo beneficiaría al medio ambiente, sino que también podría generar nuevas oportunidades económicas para Segovia, al consolidarse como un centro esencial para el Ejército de Tierra con altas cargas de trabajo, garantizando su viabilidad.
