A pesar de los supersticiosos augurios que podría acompañar a un año con como el actual, por sus dos últimas cifras, lo cierto es que el campo espera una mejoría generalizada para el 2013.
La situación casi no ha podido ser peor para algunos sectores ganaderos, que han tenido que soportar elevados costes en la alimentación animal, debido a la carestía de las materias primas. Tanto los cereales como los combustibles que consumen han alcanzado el año pasado precios récord. A ello se han unido algunas obligaciones legislativas, como la adaptación de granjas de porcino, con sus consiguientes desembolsos económicos.
La falta de financiación bancaria también ha representado un serio problema para modernizar o acometer mejoras, ampliaciones, o el inicio de nuevas actividades.
Ante este panorama no han resultado extraños comentarios del estilo de: “No puede ir peor”. Por este motivo los principales agentes del medio rural estiman que 2013 será un año de normalización de los mercados. Así lo prevé el presidente de la Lonja Agropecuaria de Segovia, Nicéforo González, que cada semana repasa el pulso a las cotizaciones de los principales sectores agrícolas y ganaderos.
En el balance del año pasado la principal característica del mercado porcino fue la reducción del censo hasta el punto de pasar de ser la tercera provincia productora, a la sexta, superada por Lérida, Huesca, Zaragoza, Barcelona y Murcia. Así toda la zona Centro disminuye la cabaña y aumenta en otras como en Aragón y Cataluña. La razón puede ser la falta de mataderos importantes en Castilla y León, la crisis de algunas empresas segovianas dedicadas a este sector, unido a la falta de financiación para las granjas e industrias del sector. Aún así, las cotizaciones medias del 2012 superaron las del año anterior, y hubieran sido rentables si no fuese por el elevado precio de las materias primas que han alcanzado en los últimos meses, y, por tanto, del pienso de alimentación.
Para 2013 se prevé un aumento de la demanda, con continuidad de las exportaciones de cerdo cebado. En cambio se reduce el mercado de lechones, pues se han cerrado muchas explotaciones, pero que se compensa con el aumento de la demanda de cochinillos, que hacen de Segovia el principal punto de sacrificio.
En el sector del vacuno vivió un 2012 muy estable gracias a las exportaciones a países árabes como Líbano. Por contra, el consumo interno fue muy flojo, y las ventas en carnicerías se resintieron mucho. La crisis está haciendo que se demanden carnes con precios más económicos, tales como el conejo o el pollo.
Los ganaderos segovianos de vacuno han estado sacando los animales con menos peso a los mataderos debido a la poca oferta existente y al elevado precio que han tenido los piensos.
Para el presente año, se espera que continúen las exportaciones a través del Mediterráneo; por ello las cotizaciones no sólo se mantendrán, sino que puede que incluso se incrementen.
El ovino fue el sector ganadero al que peor le fue el año pasado en términos generales. Por ello, la cabaña ganadera continuó reduciéndose y “al final los rebaños en nuestros pueblos serán solo un recuerdo”, advierte Nicéforo González. La principal causa hay que buscarla en la importación de carne de origen francés y con precios inferiores a los españoles, a pesar de que su calidad es también mucho más baja. En cuanto a los precios, fueron similares a los de la campaña anterior.
A pesar de todo Segovia sigue siendo el principal lugar de sacrificio de corderos, pues el año pasado se mataron en torno a 750.000 cabezas, muchas de ellas procedentes de otros puntos de la geografía española y también de Francia.
En el campo de los cereales es donde más cambios pueden producirse en 2013, como ya se está viendo en los precios que se marcan en lonja. El año pasado fueron interesantes y rentables para el agricultor, con un récord de 254 euros la tonelada de trigo y de 241 la de cebada, lo que supuso duplicar los precios que hubo en el año 2010. Ello, unido a los de la soja y el maíz, el resultado fue un precio de los piensos que muchas explotaciones no pudieron aguantar.
Para este año 2013 se prevén ajustes a la baja, pero pendientes de cómo se desarrolle la nueva cosecha. Aún es pronto para conocer los efectos que tendrá el clima en las parcelas agrícolas, aunque se espera que lo que se recoja no será inferior a la producción que hubo el año pasado.
En hortalizas, el año pasado destacó el alto precio de la patata, tras un 2011 casi ruinoso. Se pasó de 4 ó 5 céntimos por kilogramo a los 30-37 que percibió el agricultor en 2012. Las zanahorias arrancaron sobre los 24 céntimos al inicio de campaña, que también fue un buen año, al igual que para el resto de productos que cotizan en la Lonja de Segovia: puerros y ajos.
Para el año 2013 no existen previsiones claras, por lo que sólo se normalizará la patata si hay moderación en la superficie que se siembre.
LONJA AGROPECUARIA, 35 años de una institución que pulsa el sector cada semana
1978
A finales de verano de 1978 nació la Lonja Agropecuaria de Segovia con el fin de promover e implantar nuevas formas de compra-venta de productos, y dar garantías a los distintos sectores que operaban. Se decidió poner en marcha reuniones semanales los jueves, día del tradicional mercado, y evitando así la presencia física de los animales en la ciudad.
1995
La Lonja de Segovia se constituye en Asociación sin ánimo de lucro, tal como exige la normativa en ese momento. La integraron entonces 160 socios que representaban cinco mesas de precios. Entonces el contestador telefónico automático de la Lonja recibía 6.000 llamadas semanalas para consultar las cotizaciones. Con ello y las ayudas oficiales conseguía financiarse.
2004
La Lonja incorpora al Cochinillo de Segovia, de la asociación Procose, como un producto más en su mesa de porcino.
2011
Se incorpora el cordero lechal con marcha Segolechal como nuevo producto a valorar.
2012
La crisis reduce las ayudas oficiales y cuestiona el futuro de la Lonja.
